jueves, 29 de mayo de 2008

Y puede ser que haya algo más ahí...



¿Ya vieron la foto de nuestro primer mandatario en la que aparece con el gobernador de California, Terminator, que publicaron hoy en la portada de El Universal? ¿No les parece sospechosa la forma en que se miran a los ojos, como si tramaran algo? ¿Qué creen ustedes que pueda ser? Mis teorías son 2, y a continuación las ilustro para que ustedes, sagaces lectores, saquen sus propias conclusiones:




¿Y ustedes, crueles lectores, qué opinan: Romance o Secuela?

2 de cada 3 lagartonas lo recomiendan

¿Cansada de ser nada más que la querida de tu amante? ¿Harta de que las secretarias cuchicheen a tus espaldas? ¿No sabes cómo hacer que el hombre casado con el que te acuestas te dedique más tiempo después de un buen revolcón?

¡No más!

Laboratorios LIOMONT tienen la solución para todas las amantes:




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Ya lo sabe, si quiere pasar de lagartona rompe hogares a Señora Casada Ama de Casa, compre Sensibit D. Éxito social al instante.

miércoles, 28 de mayo de 2008

No distraiga al operador


Para Anónimo (a quien siempre he admirado
por sus libros El lazarillo de Tormes, Las mil y
una noches
, La epopeya de Gilgamesh y Pregúntale
a Alicia
), para que no lea nada hoy.




Este sábado tuve una revelación: ninguna nueva Ley de Transporte va a servir en Campeche mientras los choferes de la ruta Directo-Plan Chac-Issste-Universidad piensen que la luz roja es para avanzar y la verde para detenerse. En cuatro ocasiones, el autobús ha recorrido apenas unos centímetros hacia el paso peatonal precisamente porque no puede cruzarlo. Es una estrategia inútil, pero los conductores experimentan una felicidad idiota con hacer ese movimiento cada que el semáforo marca rojo. Es la historia de cada día en la parada frente al mercado principal. Minutos interminables de espera del pasajero, quien termina por aceptar la manera en que los camiones se zarandean pero no avanzan, un poco como nuestros políticos debatiendo el petróleo.
Son las cuatro y cuarto de la tarde, el calor es insoportable, y de mi parte no puedo pensar otra cosa que no sea el reloj checador del trabajo. Abro los ojos y la única imagen que obtengo es la de un conductor que se echa aire con una franela.
-En un ratito más nos vamos – dice, pero esa sonrisa lo delata. De inmediato hace bufar su unidad como si montara un toro a punto de saltar al ruedo. El chofer de Directo es uno de esos burócratas del transporte: amodorrados, con frecuencia sudorosos y obesos y que hacen perdidizas las monedas pequeñas. De esos que saben que la resignación es el estado natural del pasajero.
Me planto a esperar un poco más. Los cláxones de los otros camiones me recuerdan que la orfandad está vedada para quien conduce.
-Cinco minutos nomás, cinco –asegura, pero con tranquilidad toma uno de esos periódicos con accidentes en la portada y lo abre sobre el volante. Mientras lee, su ayudante grita la ruta, colgado en la puerta, desgarrándose la garganta inútilmente, sobre todo porque en ese lugar no se estaciona ningún otro camión que no sea Directo-Plan Chac. Como en toda burocracia, el chalán desquita un sueldo con un oficio que no le sirve a nadie.
(Mientras las oficinistas adoran leer los romances maltrechos de las celebridades, los conductores de camión prefieren los parabrisas destrozados. El chofer pasa cada página de su periódico y adivino el deleite que le producen las tragedias ajenas. Las historias de amor terminan con “Y fueron felices para siempre”; las de los choferes con “para el deslinde de responsabilidades”. Las señoras que pueblan las dependencias recrean cortejos épicos que no podrán vivir; los conductores las colisiones que no desearían).
El sopor es la condición natural de estos sábados. Algunos vivimos en el tránsito continuo, cumpliendo un horario laboral en momentos en que las personas decentes están echadas en sus casas viendo la televisión. Para quienes no tenemos otra opción que trabajar los fines de semana, los trayectos en transporte público son un infierno. Ver tantas luces verdes desaprovechadas es como ver a la Selección fallar penales. Un triste destino nacional.
“Así son los choferes, qué le vamos a hacer”, dice una señora a la que no quisieron devolverle el pasaje. Durante años, he oído estrategias para mejorar el servicio de transporte colectivo, pero resulta tan ilusorio como querer reformar al sindicato de maestros. No puede someterse todo a la mera voluntad de los implicados ni a sus cursos de buenos modales. Los concesionarios podrán firmar cien compromisos, pero mientras no haya otras opciones de transporte barato, sabrán (como lo intuye el marido abusivo) que volveremos a ellos una y otra vez.
Por otro lado, ¿sirve quejarse? Los camiones están diseñados para no ser identificados (incluso hasta los señores que los manejan se parecen demasiado entre sí), para que nadie pueda señalarlos con exactitud cuando presente una denuncia. Es lo que sucede, por ejemplo, con esta unidad, aún detenida tras los cinco minutos prometidos por el conductor. Puedo describir sus stickers de Pokemones que nadie recuerda, la afición por el Cruz Azul del dueño (los señores que no pueden vestir a sus hijos de sus equipos favoritos compran calcomanías de niños disfrazados con el Photoshop); puedo hablar del diagnóstico que hacen sus letreros del periodismo y la educación mexicanos (“Censores trabajando” y “Todos los niños pagan”) y de las siluetas de mujeres que coronan el reproductor de discos compactos (ahora apagado, no sé si por desgracia). Puedo incluso indagar en la fe del concesionario a través de sus calcomanías religiosas (según Santo Tomás, Dios es “el primer motor” y no dudo que sea sólo Dios quien pueda mover este camión). En fin que revisando sus escondrijos es posible determinar las historias que rodean a este microbús, todas ellas totalmente inútiles al momento de poner una demanda contra el servicio.
Cuatro camiones de Directo nos han rebasado, hartos ya de la espera. Los envidio. Nuestro chofer los ve pasar sin preocuparse demasiado: confía en que su persistencia le proporcione dos o tres incautos más que se suban al camión, creyendo que ya está a punto de partir.
Cuando he leído otro capítulo más del libro que traje para el camino, siento la sacudida que significa pasar el paso peatonal. El viento (no importa si caliente, no importa si polvoso) me golpea la cara y respiro de tranquilidad, como quien ha pasado ya la noticia favorable de un diagnóstico médico. El camionero avanza a toda prisa –atravesando semáforos en amarillo, sin detenerse a recoger gente que le pide parada en las esquinas- supongo que para compensar el tiempo perdido en el mercado. A dos cuadras de llegar a mi destino me pregunta: “¿A dónde vas, chavo? Es que yo hasta aquí me quedo”.
Sólo hasta entonces me doy cuenta que me he quedado solo en el microbús. Sin esperanzas siquiera de que me devuelva mi pasaje, desciendo al camellón, incrédulo de tanto cinismo. Con sus logos borrados y un número incompleto (cero cuarenta y algo), del microbús sólo alcanzo a ver las placas: “200-423-B”.
Corro inútilmente pues un descuento por impuntualidad me espera. Eso le falta a los diputados que debaten la Ley de Transporte: trabajar los sábados (no regalando balones, no dando declaraciones en el aeropuerto, que no para eso les pago) y llegar siempre tarde por culpa de un camión.

Meteórica injusticia


Por alguna oscura razón que aun no descifro del todo, Meteoro ha sido un rotundo fracaso tanto en taquilla como con la crítica (sin duda, la peor pesadilla de cualquier productor de cine), y, francamente, no lo entiendo. O quizás sí.

Atribuyo este meteórico fracaso a que la gente se espantó al ver ante sus ojos algo diferente. Algo que nunca antes había visto. Pues, como sabemos, la gente prefiere ver y esperar cosas que ya haya visto antes; tener la certeza y tranquilidad de ir al cine a ver un buen churro de verano con sus súper efectos especiales de rigor, sus explosiones de rigor, su guión sin pies ni cabeza de rigor y sus niños bonitos y niñas bonitas de rigor.

Meteoro, como buena superproducción de verano, tiene un poco de todos los infalibles ingredientes mencionados arriba, pero no por ello deja de ser una buena película, o, para ser más exactos, una MUY buena película.

Sin embargo, admito haber postergado dentro de lo humanamente posible el ir a ver esta película al cine (ésta es, sin duda, una de esas pocas películas que vale la pena ver en una pantallota de cine) porque estaba casi completamente seguro de que desperdiciaría mi tiempo y dinero para presenciar uno de los peores bodrios filmados en los últimos años.




He aquí una breve lista de las razones y/o motivos de mis peores presagios respecto al filme:

1. Los críticos despedazaron la película.
2. Escasa asistencia del público (aunque en realidad este es un punto a su favor en la mayoría de los casos, recordemos que se trata de una película de verano. La escasa asistencia del público nada más podía significar "poca acción", que es lo único que uno le pide a los estrenos veraniegos).
3. La película estaba doblada al español (gracias, malditos analfabetos campechanos y de México, y doble gracias, malditos alcahuetes analfabetos dueños de los cines Hollywood).
4. Los directores de la película eran los hermanos Wachowski, o mejor dicho, del hermano Wachowski y la hermana Wachowski (pues el año pasado Andy se cortó el pito y ahora es Lana... ¿ustedes creen que lo guarde en un frasco con formol y lo tenga oculto en su recámara? Por si esto no fuera suficiente, Lana es una mujer homosexual y ahora vive con otra mujer, una dominatriz) cuyas ultimas dos perlas fílmicas, como todos ustedes recordarán, son las apestosas porquerías The Matrix: Reloded y The Matrix: Revolutions (vergüenza debería darles).





Entonces vi el corto de la película (nada malo) y volví a escuchar en la televisión y el Internet que nadie iba al cine a verla, y que mi tío decía que sus amigos del café (todos ellos amantes de las películas de Jean Claude Van Damme) opinaban que Meteoro era una porquería; y luego recordé que en ella actuaban la gloriosa Susan Sarandon (que tanto me recuerda a mamá), el genial John Goodman, el tan talentoso como desperdiciado Matthew Fox (para más referencias, el hermano mayor en Party of Five y el doctor de Lost) y Emile Hirsch, un joven actor que por lo general se involucra en papeles interesantes y arriesgados. También recordé que uno de los hermanos Wachowski se había cortado el pito recientemente, y tenía que ver cómo influenciaba esa decisión en su modo de filmar; y finalmente reconocí que le debía una a los Wachowski por habernos regalado The Matix, sin duda, una película que cambió el cine para siempre.

Total, que decidí darle una oportunidad, y, ¡oh sorpresa! Meteoro es una película estupenda. En más de una ocasión, lo admito, envidié a los niños que me rodeaban, pues me hubiera gustado ser uno de ellos para poder, sin pena alguna y a mis anchas, dejar la bocota abierta mientras me balanceaba al filo de la butaca.

Lo sé, quienes hayan visto la película dirán que el guión no tiene pies ni cabeza, pero ésta es una película en la que el guión pasa a segundo término, pues lo más importante es el mensaje. Un mensaje para los niños (y para los adultos también) difícil de creer en estos tiempo tan modernos.

Y como sospecho que muchos de ustedes no han visto esta película por más o menos los mismos motivos que yo tenía antes de decidirme a verla, les recomiendo que si tienen sobrinos y/o hijos pequeños (y no tan pequeños, o incluso si no los tienen) vayan corriendo a ver Meteoro; les prometo que no se arrepentirán (a menos, claro, sean unos simplones amantes de las películas de Van Dame. O que sean epilépticos).

Háganle justicia.

DON PERRO: Hijo de perra...¡perrito!

martes, 27 de mayo de 2008

El Alfabeto de la Democracia


v es por víctima de la justicia vigilante.

c es por Quejarse.

"La gente que se queja de la lentitud con la que están cambiando las cosas son los que manejan Toyotas. Se están quejando porque quieren manejar BMWs."
- Presidente Thabo Mbeki, rechazando el reclamo de que los pobres están perdiendo la paciencia con el... ehh... "el ritmo de la entrega" (si lo traducimos literalmente).

j es por Jack russell (echado junto a un campesino muerto).

m es por Mugabe

"Detesto el gobierno homosexual del homosexual Reino Unido"
"Los homosexuales son peores que los cerdos y los perros"
"La homosexualidad es como la necrofilia"
- Robert Mugabe, Presidente de Zimbabue desde hace casi treinta años.


s es por Suicidio

"Apelo a la gente de Botswana a no utilizar los trenes para matarse. Si la gente quiere cometer suicidio deben usar los árboles, no nuestros trenes."
- Tebelelo Seretse, ministro de Trabajo y Transporte de Botswana, sobre la gente que se suicida arrojándose a las vías del tren.


r es por nación arco iris

"Estamos entrando en un convenio de que deberemos construir una sociedad en la cual todos los Sudafricanos, tanto negros como blancos, serán capaces de caminar erguidos, sin miedo alguno en sus corazones, seguros de que su derecho inalienable a la dignidad humana - una nacion arco iris en paz consigo misma y con el mundo"
- Nelson Mandela.

"No hay negro en el arco iris"
- Eugene Terre'Blanche.

n es por pesadilla.

Ésta ya te la sabes.


Dibujos de Anton Kannemeyer.


Por obvias razones, las letras del alfabeto no siempre coinciden con la traducción al español:

El Chiki-Chiki



Como todos saben, el 80% del material que publicamos en este blog surge gracias a sus ideas, queridos lectores, y quienes colaboramos en Pildorita de la Felicidad dedicamos el sagrado día en el engorroso y dificilísimo menester de mecernos en nuestras hamacas colgadas en palmeras campechanas hasta que la sirena (donación del departamento de bomberos, misma que colocamos estratégicamente en el enorme muro del patio de juegos) nos saca de nuestros sueños con unos pitorrotazos infernales que significan una sola cosa: algún lector ha enviado a la bandeja de comentarios del blog una sugerencia o una chifladura o un ataque hiriente a nuestra persona o un insulto a nuestras santas madres o una amenaza de muerte (esta ultima, la más frecuente), etcétera, etcétera, etcétera.

Siguiendo los manuales ISO90210 de calidad y procedimientos del blog, lo que procede es procesar la información recibida y transformarla en una entrada o post (como prefiera llamarles) para regocijo y entretenimiento de ustedes, nuestros apreciables lectores. Ahí lo tienen, el secreto de nuestro mediano éxito: dejar que ustedes trabajen por nosotros*.


Como hoy es martes y toca recomendar alguna indignidad musical cortesía del You Tube, nos apegaremos estrictamente a los manuales de procedimientos (como siempre) y les presentaremos la sugerencia de una lectora, la querida yeyenovelo, que nos recomienda escuchar y ver “El Chiki-Chiki”, la canción que representó a España en Eurovisión, misma que, como era de esperarse, se ha transformado en la canción del verano de la Madre Patria (al menos la mía, porque los demás colaboradores son mitad chinos y mitad escandinavos).




No se confundan, esta canción es solo una parodia a todos esos videos que programan en MTV y demás canales basura de música. Lo curioso es (y por ello estamos dedicándole esta entrada) que los promotores y creadores del “Chiki-Chiki” lo hicieron en plan de burla y con toda la intención (conocen a la perfección los finos gustos de la gente) de que esta canción se convirtiera en un fenómeno mediático.

¿Y saben una cosa? Misión cumplida.



La verdad es que no podía ser de otro modo, el éxito estaba garantizado con Buenafuente, Pedro Guerra y el genial Santiago Segura inmiscuidos en el asunto.

Aquí la explicación filosófica, cortesía (la verdad es que no le pedimos permiso) del grandísimo y muy admirado Juan Manuel de Prada del por qué el “Chiki-Chiki” es un éxito y divierte tanto a la gente. Ojalá tengan tiempo de leerlo, palabra que no les robará más de cinco minutos.


Como vieron y leyeron, algunas porquerías son dignas del aplauso y del reconocimiento, sobre todo cuando sus creadores conocen a la perfección, como reza el dicho popular, “de qué lado masca la iguana”, o mejor dicho, “de qué lado masca la gentuza”.





Gentuza como esta, por ejemplo.

Ah, y qué dijeron las chicas, ¿para nosotras no hay taco de ojo?




Pues ya ven que sí. Ya saben que somos muy democráticos a la hora del degenere, y no íbamos a dejarlas ir sin deleitar antes sus finísimas pupilas.


* Sobra decir que los jugosos cheques de nuestros capitalistas patrocinadores los cobramos nosotros. Así de cruel es el mundo.

lunes, 26 de mayo de 2008

El Youtube nos une



“A LA GLORIA DE LOS FAMOSOS SE ADSCRIBE SIEMPRE ALGO DE MIOPÍA DE LOS ADMIRADORES.”

- Georg Christoph Lichtenberg


Me gustaba más el mundo cuando las celebridades eran inalcanzables. Cuando a los personajes de la farándula se les llamaba “estrellas” porque eran para nosotros (simples mortales) seres tan lejanos y misteriosos como los astros que brillan en el firmamento. Ahora no, por supuesto. Ahora cualquier hijo de vecino es una celebridad. Basta que Juan o Juana Pérez descubra que tiene una habilidad que puede ser del interés de millones de personas, sea esta eructar durante medio minuto mientras baila la macarena; tirarse pedos al ritmo del último éxito de Enrique Iglesias o de plano, si el público es más exquisito, eructar y pedorrearse en magnifica coordinación al compás de la novena sinfonía de Beethoven.

Salvo honrosísimas excepciones, las “estrellas” de hoy día son personajes funestos, incultos y bárbaros que al ver una cámara que les apunta reaccionan cual monitos de zoológico (con el perdón de los monitos de zoológico): chillan, gritan, se tiran de los pelos, se manosean, hacen señas obscenas e incluso uno que otro (los más refinados) tiene el detallazo de hacer sus necesidades fisiológicas en mitad de la calle. En fin, unas damas y unos caballeros muy modernos.

Creo que la mejor forma de resumir este punto es con un ejemplo, mismo que, sospecho, es el reflejo de nuestro mundo tan virtual, tan moderno y tan devaluado. Un chino, perdón, un joven norteamericano de alguna raza oriental (que no se diga que este espacio promueve la incorrección política) descubrió su gran talento en la vida: permanecer dieciocho segundos sin parpadear. Siendo esta una gran aportación para la humanidad, el joven decidió grabarse realizando tan loable proeza. ¿Qué hacer para que el mundo se enterase de este descubrimiento? Obvio. Subir el video al Youtube. En pocos días el video fue visitado por más de un millón de cibernautas, porque el chico fue lo bastante astuto (¿o descerebrado?) para poner en el video un cebo tan tentador que la gente no pudo evitar tragárselo: el joven retó a toda la humanidad para que algún valiente se atreviera a filmarse poniendo los ojos abiertos y secos como los pescados que venden en el mercado, rompiendo su record de no parpadear. Un fenómeno mediático el chino, perdón, el joven norteamericano de alguna raza oriental. Tanto así, que en vista del éxito obtenido decidió retar a la “estrella” Jessica Alba, mejor conocida como la Mujer Invisible en la película Los 4 Fantásticos, filme donde desde luego y como era de esperarse casi nunca sale invisible salvo por su ropa.




El Planeta giró y giró, y sabrá Dios cuántas vueltas dio (sospecho que muy pocas) hasta que en algún barrio glamoroso de Hollywood la famosa “estrella” vio frente a su computadora como un joven norteamericano de alguna raza oriental la retaba a romper el record de no parpadear. Y uno que es un ingenuo hubiera pensado que esto jamás ocurriría, pues pensábamos que una celebridad estaría con la agenda ocupada viviendo una vida deliciosamente decadente entre rodajes de películas, amores furtivos con apuestos hombres millonarios y de bar en bar en los rincones más exclusivos del mundo rodeada de gente bonita y/o intelectuales. Pero ya vemos que no. Jessica Alba estaba en casa desperdiciando gloriosamente su vida cual simple mortal frente al Youtube. ¿Y qué hizo al ver el reto del cual era presa? Pues lo que cualquier “estrella” de hoy día que se de a respetar haría. Sacó la cámara de video, abrió los ojos grandes y secos como los de un pescado y rompió la marca del joven norteamericano de alguna raza oriental para proclamarse como la Reina absoluta de no parpadear.




Como verán las estrellas ya no son lo que eran antes, aunque me pregunto qué hubiera ocurrido si el Youtube hubiese sido inventado en los años cuarentas: ¿acaso mi abuelo hubiera sido lo suficientemente hombre para retar a un duelo de pedos y/o eructos a Rita Hayworth?, y en tal caso, ¿Rita Hayworth hubiese aceptado tan galante reto?
Sin duda, incógnitas sin respuestas de este mundo tan moderno.

Un especial agradecimiento a Wil por descubrir
estos videos. Y si tienen tiempo libre les recomendamos este maravilloso cuento del genial Hernán Casciari que gira entorno del Youtube.

La Virgen necesita un nuevo representante...

Para Grecia Valdés, que supo ponerme en mi lugar.




¿Un sandwich de queso? ¿Una mancha en la pared del metro? ¿La panza de una tortuga? Francamente, para alguien que lleva tanto tiempo trabajando con ellos y que les ha hecho ganar tantísimo dinero, últimamente el Vaticano no ha sabido capitalizar la fama de una de sus más grandes estrellas, la Virgen María, y le ha negado la exposición pública que alguien con un perfil tan elevado se merece.

Que le consiga apariciones en el Estadio Azteca, en alguna película de Hollywood, o mínimo que la firme para aparecer en uno que otro palenque o feria ganadera (la macabra visión sería la telonera ideal para el show de Alejandra Guzmán, en mi opinión).

... ¿y a qué viene al caso todo esto? Ahí está el detalle: no viene al caso. Tal vez lo hayan notado, pero buena parte de lo que aquí publicamos no persigue otro motivo que arrancarles una sonrisita culpable. El único punto de los dos párrafos anteriores es que el mundo de hoy está lleno de chiflados (como quienes creen que Dios y su parentela se aparece en las manchas de aceite de los coches, o la corteza de los árboles, o en cualquier otro lugar; o, si esa es tu opinión, de chiflados como el autor de estas líneas). Para los que pueden reirse de algo que por lo regular no consideran gracioso, un aplauso. Para los que no se rieron, pero tuvieron la templanza suficiente para simplemente ignorarlo, otro aplauso. Pero para los anormales que se lo tomaron como una ofensa personal y se disponen a llenar mi bandeja de entrada de lloriqueos e insultos, tengo algo mejor: una amiga.


Como los lectores asiduos recordarán, el pasado Día de Muertos comentamos lo repugnante que nos parecía la imagen sobre estas líneas, donde Florinda Meza aparece chupando el decrépito rostro de su esposo, Chespirito.

Como es de esperarse cada vez que se comenta algo de un famoso, nunca falta algún pobre diablo (o diabla) que se lo toma como algo personal y siente la necesidad de salir en defensa de esa abstracción (porque eso son las personas públicas). En este caso, la justiciera resultó ser una valerosa y elocuente señora de nombre Grecia Valdés:



Por supuesto que cuando uno lee un comentario tan lleno de corazón e inteligencia, no puede hacer menos que intentar conocer un poco más acerca de la dama que se expresa de un modo tan refinado:




Grecia Valdés, 29 años de edad (que parecen 35), Libra, nacida en el año del caballo y residente de Carabobo, Venezuela. Está felizmente casada (¡mala suerte la nuestra, caballeros!) y tiene un perro que se llama Butty (que en inglés significa "culito").

Se interesa por la vida misma y todo lo que ella encierra, los momentos felices y los que no lo son pero que al fin y al cabo sirven de aprendizaje. Sus películas favoritas son Lo que el viento se llevó, Casablanca y Titanic, su libro predilecto es Los Miserables y le encanta la música, pues opina que es el lenguaje del amor.



También tiene un blog, Bosque Mágico, en el que discute temas de interés para cualquier persona que no sea un loco (como yo) o un idiota (como yo):



ANGELES

La jerarquía angélica es un tema de discusión.No hay un consenso en cuál es el lugar más alto y cómo desciende.De acuerdo con la cábala hebrea, existen espíritus puros creados por Dios para servirlo y adorarlo. Esta idea es tomada más tarde por el Cristianismo.Curiosamente son también las letras que, de acuerdo a la cábala, forman el sagrado e impronunciable nombre de Dios. Cada especie de estos seres superiores conforman un coro y los nueve coros están organizados en tres jerarquías.Según la tradición Judeo-Cristiana, parte de un punto central elevado y perfecto, que en forma circular y concéntrica se expande hasta el infinito a través de nueve coros angélicos.Estos coros están ubicados en niveles descendentes, cada nivel tiene tres filas de órdenes:PRIMERA JERARQUIA: Serafines - Querubines - TronosSEGUNDA JERARQUIA: Dominaciones - Virtudes - PotestadesTERCERA JERARQUIA: Principados - Arcángeles - ÁngelesEstas tríadas o niveles tienen distinto grado de sutileza y desde la primera a la tercera varía la frecuencia de sus vibraciones. Es recién a partir de los tronos, en la primera tríada, donde aparece la materia en la composición de los Ángeles, aunque ellos puedan revestirse de materia, cuando entran en nuestra dimensión ya que poseen esta facultad.La energía divina, desde el estado más puro de luz, comienza su camino de condensación desde el primer grupo hasta el tercero, manteniendo en forma perfecta su conexión con el absoluto y es en esta comunión con la luz, como se xpresan los ángeles en una pluralidad de formas.



Dirán que estoy loco, pero opino que dentro de unos 1,000 años los teólogos del siglo XXXI van a editar una colección de los textos de Grecia Valdés a la que van a titular "Summa Theologica 2: Electric Boogaloo". También será motivo de discusión su elección de utilizar como primera imagen de su blog la de un fornido ángel de melena alborotada y facciones inspiradas en la inigualable galanura de Fabio, que con su musculoso pecho descubierto hace temblar en un éxtasis prohibido a Grecia, que siente en ese rincón prohibido de su cuerpo un cosquilleo impuro que nada más puede ignorar mediante ataques a otros inocentes blogueros, que ni siquiera estaban metiéndose con ella.

Jóvenes Emprendedores (PARTE II)



Éramos el equipo ideal. El más inteligente de nosotros tres era un joven apasionado y maniático de los números, así que él se encargaría del engorroso menester de llevar a buen puerto la contabilidad y el papeleo legal de la corporación; en pocas palabras, en sus manos estaba que no nos metieran en la cárcel, o lo que es lo mismo, dependíamos de su inteligencia para evitar que el profesor nos pusiera un espantoso NA (No Aprobatorio). El otro socio o “director general” (así le gustaba que lo llamáramos), de números, aspectos legales o cualquier otra responsabilidad que se asemejara a manejar una compañía sabía lo mismo que pudiese saber un niño de kinder acerca de física cuántica. De responsabilidades administrativas no sabía ni coma, pero eso sí, nuestro socio tenía a su favor que era guapísimo (al menos eso decía él mismo de su persona cuando veía su rostro reflejado en los cristales del salón de clase), belleza que le había granjeado ser Top Model de panfletos publicitarios que te regalan en las esquinas con semáforo. Y finalmente, yo era el tercer socio, un tipo carente de todo talento numérico, legal, corporativo y pasareríl; lo que me dejaba con mucho tiempo libre para meditar y escribir banalidades acerca de mi mismo y del ser humano en general, talento que me convertía en el candidato perfecto para ocupar el puesto vacante de Director General de Creatividad. Los tres flamantes directores irradiábamos tanta seguridad en nosotros mismos que pronto se corrió el rumor en la escuela que a nuestras corporación le auguraba un tremendo éxito, así fue que no se hicieron esperar las largas filas de compañeros que intentaban ingresar su currículo para laborar con nosotros, muy a pesar de que a ciencia cierta ninguno de ellos tuviera la más remota idea de qué producto o servicio vendería nuestra corporación.


Fue el discípulo adelantado de Versace (sin duda, el más extrovertido de los tres y por tal motivo vocero oficial y Director General de la corporación), quien se animó a decir a la multitud que se aglutinaba alrededor nuestro que lo que realmente requeríamos en esos momentos eran los servicios de alguien que tuviera los conocimientos y la valentía suficiente para hacerse cargo de la Dirección General de Recursos Humanos (RH). La función del Director de RH (que en realidad resultó ser directora, ya que fue una mujer a la que elegimos por cargar con dos bellas y poderosas razones por delante), era la de seleccionar al candidato idóneo para cada puesto de la corporación. Traducción: contratar muchos obreros.


La pechugona directora de RH en cuestión de minutos contrató a un equipo de trabajo conformado por dieciséis personas (todos ellos sus mejores amigos). Conformado el equipo de trabajo, nosotros, los tres emprendedores directores de la corporación nos dimos a la tarea de ir en busca de empresarios que quisieran invertir en nuestro proyecto, mismo proyecto que fue rechazado por cada uno de los empresarios que visitamos (en realidad sólo visitamos a un empresario). Con la moral baja y las manos vacías por no haber podido explicar con elocuencia de qué se trataba nuestro proyecto, regresamos con los trabajadores a informarles la mala noticia, que para nada fue del agrado de nuestros empleados, provocando que en cuestión de minutos nos topáramos con un sindicato que se encargó de hacer que rodaran las cabezas de los altos mandos (nuestras cabezas), dejando al mando al líder sindical, quien terminó convirtiendo nuestra corporación en una empresa dedicada a la venta de dulcecitos de amaranto. Los tres directores fuimos degradados al puesto de obreros, o lo que es lo mismo a cocineros de los dulcecitos. Y nuestra promoción de ventas era la siguiente: si tu dulcecito de amaranto tiene un cabello humano (o de alguna otra especie viva), te regalamos otro dulcecito de amaranto.


La compañía quebró a la semana, sin embargo, todos nos graduamos con honores.

DON PERRO: La mala educación


domingo, 25 de mayo de 2008

Jóvenes Emprendedores (PARTE I)



A petición de algunos voraces lectores a quienes no les parece que me tome un día de descanso (en realidad casi nunca lo tomo, el domingo lo invierto en preparar los borradores de los escritos que aparecerán durante la semana), ahora utilizaré los domingos como pretexto para publicar cuentos, anécdotas o artículos que en su mayoría serán del pasado; eso sí, con su respectiva manita de gato o restauración.


“Nunca es tarde para no hacer nada.”

- Jacques Prévert


Todo lo que sé, lo aprendí de mi alma máter, el Instituto Tecnológico de Mérida (ITM), un microcosmo de México: sindicatos, huelgas, acosos sexuales, vendedores ambulantes, perros sarnosos, planillas estudiantiles, sociedades de alumnos, corrupción y cualquier otro cáncer social que pueda existir en un país tercermundista que se dé a respetar.

El ITM era tan genial (bueno, es tan genial, pues dudo que haya cambiado desde mi graduación), que en un mismo salón de clase podías estar flanqueado, a un lado, por el sobrino de Carlos Slim, y al otro, del hijo del campesino más pobre del Estado; y por si esto no fuera suficiente, cuando una persona foránea te preguntaba dónde estudiabas, podías responder inflamando el pecho de orgullo que en el Tec, y de esta forma lo engañabas haciéndole creer que estabas matriculado en algún campus del Tecnológico de Monterrey, de esos que hay regados por el país cuan largo y ancho es.

Una de las grandes lecciones que recibí para triunfar en la vida fue en el programa de Jóvenes Emprendedores, que cursé en la licenciatura de administración de empresas, en el penúltimo semestre. Tiempos en los que uno daba por sentado que ya era un “lic”, gracias a que los bien intencionados catedráticos te ponían por trabajo de final de semestre la gran responsabilidad de crear una empresa. Pero no cualquier empresa, sino una hecha y derecha, con todo lo que debe llevar una organización
à la primer mundo: acciones, estudios de mercado, análisis de marketing, análisis financiero, puntos de venta y todas esas cosas que en el papel lo van a convertir a uno en alguien más emprendedor y rico que Bill Gates. Claro que todo eso es sólo en papel, porque del dicho al hecho, hay varios mexicanos en el trecho.

El profesor dijo que los equipos de trabajo (futuras corporaciones), debían estar conformados por doce personas (ni uno más, ni uno menos). En mi caso, yo pertenecía a una corporación integrada por tres personas, es decir, tres directores generales, contándome a mí como uno de ellos. Sentados en un oscuro aposento (el cual era uno de los rincones del fondo del aula, lugar que por indefinidas fuerzas cósmicas ocupábamos desde el primer semestre de la carrera), en un hermetismo equiparable al del cuerpo de inteligencia de la CIA, fraguábamos lo que teóricamente sería la corporación más rentable desde la invención de Microsoft. Las tuercas de nuestra gran maquinaria se iban engrasando poco a poco, no así las del resto de nuestros compañeros, que para su mala fortuna y poca creatividad, invertían todo su tiempo creando empresas enfocadas en el consumo alimenticio: paletas, frituras, dulcecitos y todo tipo de comida chatarra que al parecer habría de convertirse en la competencia directa del hombre gordo del puesto de kibis que todas las mañanas se paraba frente la puerta principal de la universidad a deleitar a todo aquel miembro del cuerpo estudiantil y docente que quisiera elevar sus niveles de colesterol. Sobra decir que aquellos compañeros emprendedores eran unos pobres ingenuos, pues ninguna generación del ITM había podido robarle mercado al kibero, un auténtico gurú de la mercadotecnia, que aplicaba un método infalible de venta: “el volado”. Traducción: apostar pagar el importe del kibi al doble o llevártelo gratis dependiendo de si la moneda que arrojaba al aire caía con la cara en águila o en sol. Sobra decir que la inmensa mayoría de los clientes perdían la apuesta, y ahí es cuando venía la segunda ronda de apuestas que consistía en el infalible “doble o nada”, donde también sobra mencionar que el kibero tampoco perdía, sin embargo, al estudiantado le gustaban las emociones fuertes y terminaba apostando y pagando un dineral por no comer ni un solo kibi.

En el aula de los emprendedores el tiempo apremiaba, y nadie lograba ponerse de acuerdo. Gritos de protesta estallaban en todos los rincones del salón de clase; la Cámara de Diputados no era nada en comparación al bochornoso espectáculo de desorganización suscitado entre mis compañeros: integrantes cambiaban de un equipo a otro con la misma facilidad con la que los políticos cambian de partido, todo en pro de que su idea de comida chatarra fuese aprobada a como diese lugar. En vista del desastre inminente, el profesor optó por la sana medida (muy salomónica y mexicana) de decirnos que conformásemos los equipos de trabajo con el número de integrantes que nos diera la regalada gana.

Por fortuna la corporación a la que pertenecía estaba más que lista para salir al mercado, excepto por un pequeño detalle: financiamiento. Pequeño obstáculo que estábamos seguros de sortear, pues como era bien sabido toda gran idea siempre es respaldada por algún millonario capitalista interesado en incrementar sus utilidades.


CONTINUARÁ… (Mañana lunes)

sábado, 24 de mayo de 2008

La palabra pintada



En su libro "La palabra pintada", Tom Wolfe comparte con nosotros una crítica que hace el decano de las artes del New York Times, Hilton Kramer, acerca de la exhibición "Seven Realists" (o sea, de siete pintores realistas) que se llevaba a cabo por aquellos días en la Universidad de Yale. Dice Kramer:


"El realismo no carece de partidarios, pero de manera más bien conspicua carece de una teoría persuasiva. Y dada la naturaleza de nuestro comercio intelectual con obras de arte, carecer de una teoría persuasiva es carecer de algo crucial-del medio a través del cual nuestra experiencia de los trabajos individuales se une a nuestro entendimiento de los valores que significan."


A lo que Wolfe responde:


"...yo me di cuenta sin hacer el menor esfuerzo de que había dado con una de esas cosas que se dicen por las cuales los monitores del Departamento de Estado de la prensa de Moscú o de Belgrado están dispuestos a soportar una vida entera de tedio: a saber, la en apariencia inocua obiter dicta, las palabras de paso, que revelan cómo es el juego en realidad.

Lo que ví ante mí fue al jefe de los críticos del New York Times decir: al ver una pintura el día de hoy, 'carecer de una teoría persuasiva es carecer de algo crucial'. Lo leí de nuevo. No decía 'algo útil' o 'algo enriquecedor' o incluso 'algo extremadamente valioso.' No. La palabra era crucial.

En corto: francamente, en estos días, sin una teoría que la acompañe, no puedo ver una pintura.

Todos estos años, junto con tantas otras almas bienintencionadas, estoy seguro, recorrí el camino hacia las galerías del Upper Madison y Lower Soho y del Art Gildo Midway de la Calle 57, y entré a los museos, al Modern, al Whitney, y al Guggenheim, y el Bastard Bauhaus, el New Brutalist, y el Fountainhead Baroque... Todos estos años yo, como tantos otros, me he parado frente a mil, dos mil, Dios-sabe-cuántos miles de Pollocks, de Koonings, Newmans, Nolands, Rothkos, Rauschenbergs, Judds, Johnses, Olitskis, Louises, Stills, Franz Klines, Frankenthalers, Kellys, y Frank Stellas, ahora entrecerrando los ojos, ahora abriendo por completo los ojos, ahora echándome hacia atrás, ahora acercándome-esperando, esperando, siempre esperando por... eso... porque eso se enfocara, a saber, la recompensa visual (a tanto esfuerzo) la cual debe estar ahí, la cual todos (tout le monde) sabían que estaba allí-esperando porque algo radiara directamente de las pinturas en estas invariablemente puras paredes blancas, en esta habitación, en este momento, a mi propio quiasma óptico. Todos estos allos, en corto, había asumido que en el arte, si en ningún otro lugar, ver es creer. Bueno-¡qué miope! Ahora, por fin, el 28 de Abril de 1974, puedo ver. Todo este tiempo lo había entendido al revés. No es 'ver para creer', tontito, sino 'creer para ver,' pues el Arte Moderno se ha vuelto completamente literario: las pinturas y otras obras existen únicamente para ilustrar el texto."



Wolfe lo dice como si ésto fuera algo malo. Las obras de arte existen para ilustrar un texto, es decir, una teoría. Si lees el fragmento cuidadosamente, te puedes dar cuenta de que el problema surge del uso de la palabra "crucial" en la crítica del Times. Obviamente, éste fue excesivo. El trabajo de maestos modernos de la técnica como Chuck Close o John Currin requiere de pocas explicaciones, pero ¿cuál es el mérito de Robert Rauschenberg al borrar un dibujo de de Kooning? A los que nos gusta leer estamos de suerte. En el mundo del arte contemporáneo no vas a toparte con dos personas que vengan a contarte la misma historia. Eso es lo bonito de él.

Noticias de México para el mundo

Una vez más, fiel y querido lector les tenemos las mejores y más relevantes noticias que acontecieron durante esta semana (en realidad fueron solo dos, a juicio de nuestro afilado ojo crítico) para que puedan comadrear a sus anchas con sus amigotes y amigotas intelectuales mientras se emborrachan de lo lindo para tratar de olvidar que dentro de día y media tendrán que retornar a sus horripilantes trabajos que tanto desprecian.


¿Qué inundación? ¡A tomar todos en Tabasco!


“pues a mi perrito se le quita el calor con más de 4 cahuamas...”
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declaraciones del propietario de un perro tabasqueño:


En Villahermosa, Tabasco, el día martes se dio a conocer una noticia escalofriante, que sin embargo, puso a zapatear y a gritar de alegría a los bondadosos dueños de las cerveceras: En Tabasco la gente consume más cerveza que leche.

Traducción: los tabasqueños gastan en cerveza más de 175 millones de pesos al mes.

Un aplauso para ellos, por favor, y también un aplauso anticipado para los campechanos que cuando revelen las cifras de consumo de cerveza en el Estado de las murallas seguramente nos iremos de espaldas.


Ahora, un caso real de un verdadero hijo de perra:








Más información en Tabasco Hoy.


Sacerdote amante del arte ajeno




En Tlaxcala, el día jueves agentes de la AFI detuvieron al sacerdote Rolando Corona Eliosa, por su “presunta” responsabilidad en el delito de robo de arte sacro, cometido en una parroquia del municipio de Tlaxco.

El sacerdote llevó a restaurar, sin informar a sus superiores ni al INAH, seis pinturas al óleo, pero una vez restauradas, el clérigo entregó copias y no los originales.

Las autoridades eclesiásticas, luego de suspender de sus funciones al sacerdote, informaron a la prensa cómo lograron desenmascarar el astuto plan del sacerdote bandido.

“Pues verán ustedes, no fue tarea fácil…”, informó un sacerdote de los altos mandos, para luego agregar lo siguiente: “las obras falsificadas parecían ser originales y no fue hasta pasar largas horas ante ellas que descubrí con horror gracias mi entrenado olfato de sabueso que las pinturas eran falsas”.


En exclusiva, Pildorita de la Felicidad les presenta las fotografías de las pinturas falsas:









Las pinturas falsas fueron obra de niños huérfanos que luego de ser interrogados le dijeron a la policía que varios sacerdotes abusaban sexualmente de ellos, por su parte las autoridades eclesiásticas se negaron destituir de su cargo a ni uno de los pederastas.


Más información en Milenio.

Calores que matan

Agárranse muchachonas, que en el Cementerio del Pudor le vamos a subir 3 grados de temperatura al termómetro, así que las que crean que puedan sofocarse, por favor, absténganse de ver a los galanazos de esta semana.

Listas o no, ahí les van:





HOLA
SOY YONI
DE CAMPECHE

SOY FANATICO DE FUTBOL Y MI EQUIPO ES EL TOLUCA Y EX
FUTBOLISTA PROFECIONAL
SOY MUY CHEVERE



Uyuyuuuuuuy, mis reinas. Qué calor. Qué calor. Las envidio. Un espécimen bruñido en bronce como Yoni no aparece todos los días en mitad de la favela.

Rapidito apúrenle a contactarlo.



http://www.sexyono.com/conoceme/r/?uid=er7135120j




pss soy una persona wuen peo que le gustan las fiestas el desmadre y too ese tipo de cosas ya saen, estudio en campeche y si hay chikas dispuestas podemos platicar y luego tal vez salir



Ayayaaaaaay, sóplenme que me derrito, mamacitas. Qué humedad. Qué humedad. Las odio malvadas. Qué banquetazo se van a dar. Qué pose. Qué garbo de este hombre. Si hasta parece el David de Miguel Ángel campechano, nada más que chorreante de asqueroso sudor y usando pantalones y trusa Zeus.


Contáctenlo ya.



http://www.sexyono.com/conoceme/r/?uid=da4520956o




pues soy una buena persona, sincero y amiguero , ke le gusta conocer gente para asi aprender cosas nuevas cada dia. conoceme mas..



No, por favor, apiádense de mí. Un cubetazo de agua bien fría con hielitos, please. Este Terminator campechano es demasiado. Se los imploro por lo más sagrado que tengan, mis niñas, contáctenlo antes de que alguien se los robe.



http://www.sexyono.com/conoceme/r/?uid=lu35038211