viernes, 20 de junio de 2008

Con cariño a todos los feos y feas que quieren ser modelos


A menos que ocurra un milagro en estos últimos minutos, que es el tiempo oficial que resta para que cierre la encuesta de la semana (gracias por sus votos), todo parece indicar que desde el anonimato el 50% de los votantes quieren ser modelos y/o estrellas de lo que sea. Bien por ellos. Yo también quisiera ser una estrella que hace indignidades en la televisión; lástima que sea demasiado penoso.

Siendo así la cosa, y en vista de los airados mails que llegaron a la redacción en los que algunos lectores se manifestaban indignados porque desde hace un par de semanas no ponemos algún video musical chistoso y/o indigno, aquí les vamos a presentar y dedicar un bonito video que nos mandó un querido lector (¿o será lectora?) de nombre Kasetini, para todos ustedes que por desgracia son bastante feos y nunca van a poder triunfar en el mundo del modelaje y/o edecaneada.

Espero les guste tanto como a mí la que, de antemano vaticino, será (junto con ésta canción) la canción del verano.






¿Creyeron que una canción tan buena no iba a tener video para que lo pudieran programar en MTV? Ingenuos de ustedes.




Voy a cortarte el Internet, papá


Padres e hijos: al final los papeles terminan por invertirse. Durante nuestros primeros años de vida, nuestros padres se habían deleitado viéndonos aprender a caminar, a hablar y a leer; veinte años después somos nosotros los que los vemos educarse en el correo electrónico, las salas de chat y los programas para bajar música.
-Oye, hija, ¿cómo le hago para “copiar” este documento? –era el tipo de pregunta que escuchaba mi amiga cuando su papá regresaba de sus clases vespertinas de cómputo.
-¿A dónde lo quieres copiar?-le decía ella pacientemente, con ese estoicismo que cultivó cuidando a los niños medicados de sus primas.
-¿Pues a dónde más? A una hoja.
Mi amiga se quedó en silencio un momento, mientras asimilaba una respuesta que no se esperaba.
-Ay, pa, lo que tú quieres es “imprimir”.
-Por eso “copiar” a la hoja –decía él y daba por terminada de la discusión.
Pero eso no es todo. El otro día, por una de esas casualidades que uno no se explica, el papá de mi amiga me añadió a sus contactos del Messenger.
-Hola, doctor –le saludé, como el hombre educado que soy.
-Hola, Eduardo- me respondió, pero en lugar del saludo salió una “H” y el ícono de una ola del mar.
Pensé en decirle que una conversación del MSN con tantos dibujitos le iba a quitar mucha seriedad a una profesión como la suya, pero pude inferir que el papá de mi amiga no sabía cómo eliminar las animaciones.
-Sólo entré unos minutos – me escribió o por lo menos eso entendí por la imagen de un sol y la letra “O” y el dibujo de una aguja que recorría la carátula de un reloj.
-No se preocupe, doctor, lo dejo trabajar –le dije.
-Gracias, voy a terminar de escoger unas…- me explicó, pero apenas salió aquel ícono bochornoso ya ni siquiera tuve el ánimo para averiguar qué cosas andaba buscando don Oliverio en Internet.
Eran las 9 de la mañana de un sábado y mi amiga me llamó desesperada para que la acompañara a buscar su lap top. Ya con seis años encima, la pobre máquina no respondía ni a las funciones más básicas, como reproducir películas o clonar discos de música. Ella había llevado su computadora con un técnico hacía un mes, pero la ausencia de una pieza había retrasado la reparación una semana más.
-¡Pero es sólo el teclado! – le había dicho su papá esa mañana-. Anda, ve inmediatamente con ese bandido y te traes la computadora de una vez, ya verás como la arreglo yo con dos alambres y una batería de carro.
Su papá había reparado con cierto éxito el televisor y el aire acondicionado. Eso, según él, le daba la competencia suficiente para desentrañar un reactor nuclear.
Recogimos la lap top y se la entregamos a su papá, como si se tratara de una ofrenda maya.
-Es la pila, estoy seguro –dijo con la seguridad con la que un médico diagnostica una sífilis con sólo verle la cara de perdedor a su paciente-. Son unas pilas como las del control remoto y se le ponen, a ver, creo que por acá.
Mi amiga no decía nada mientras yo veía con terror el tratamiento que vendría. Ha sido la única vez que he sentido compasión por una máquina, específicamente por alguna que contenga el Windows Vista.
Cinco días después, mi amiga me explicó su serenidad de aquella mañana:
-Papá y yo habíamos hecho un trato. Él se quedaba con la lap y me ayudaba a pagar una computadora nueva. ¿Provechoso, no?
-Al parecer don Oliverio es bueno para la cibernética, pero tiene problemas con los negocios.
-¿Con la cibernética nada más? Vaya, cómo decirlo, mi papá es un hombre del Renacimiento: opina de pedagogía cuando mi hermano le trae a su hija; de medicina cuando me oye toser; de albañilería cuando alguien sugiere reparar la fachada; de floricultura cuando mamá encarga dos macetas para el patio. Últimamente habla como un constitucionalista cada que sale Calderón en la tele.
-Bueno, qué quieres que te diga. Algo de enciclopedistas tienen los papás, principalmente los que hicieron de todo en tiempos de penuria.
-Sí, lo sé, pero ¿es necesario que me regañe cada que le cocino pollo con chícharos? “Hija”, me dice, “¿esos chícharos no deberían estar más achatados?”. ¡Papá!”, le digo, “¡son chícharos, no el planeta Tierra! Lo peor es que nunca ha preparado siquiera un huevo revuelto, pero ¡cómo le gusta hablar dos horas sobre la cantidad exacta del orégano!
-Vaya ¿y pudo reparar la computadora, por fin?
-Sí, la llevó con el hijo de no sé quién, pero ahora ya no se despega de ella. Con eso de que descubrió cómo bajar música.
-El Internet es el paraíso de los señores porque ahí consiguen canciones que no obtendrían de otro modo.
-Sí, caramba. Papá ya llenó dos gigas con Palito Ortega. Yo no sé si Palito Ortega haya cantado lo suficiente en su vida para llenar dos gigas de memoria, pero en la computadora de mi papá eso es posible.
-¿Y qué dice tu mamá al respecto?
-Al borde de la histeria, ya te imaginarás. Ayer vino a quejarse a mi cuarto: “Ese tu padre”, me dijo, “está viendo Grandes Ligas en la tele, oyendo el juego de los Piratas en la radio y aparte escribiendo en la computadora. ¡Cada vez se parece más a sus hijos!”
-¡Qué duro! –comenté.
-¿Sabes una cosa? Lo peor es que es verdad.

jueves, 19 de junio de 2008

Las tribulaciones de Roni



-Pipipipipi
-Tranquilo bonito, ahora vas a tener todo el día para ir a los salones de belleza para que te depilen.




"Ash, pero no se lo digan a nadie."




En información de último minuto, las cadenas más importantes de deportes y cotilleo anunciaron con tristeza que a partir de ahora los niveles de audiencia de la Europoca caerán en un 80%

Be Kind, Rewind

Mira el corto de esta película y luego, sinceramente, di si la verías:




De entrada hay dos grandes problemas. Uno, el protagonista es Jack Black (no tengo nada en contra de este gordo alocado, excepto que es un gordo alocado); y dos, en apariencia el tráiler te cuenta todo lo que sucede en la película: el gordo alocado de Jack Black se magnetiza al allanar una planta de electricidad y al visitar el videoclub donde trabaja su mejor amigo borra todas las películas debido a su misteriosa condición de hombre magnético. Solución: filmar con una cámara casera todas las películas antes de que el dueño del videoclub llegue de viaje y descubra el desastre ocurrido y los cuelgue de los huevos. Consecuencia: un éxito con el público. Inconveniente: es ilegal comerciar con películas registradas.

Ojo, no te estoy contando nada que no hayas visto en el avance. Todo esta ahí, incluso el nombre del director que aparece en letras bien grandotas: Michel Gondry. Y ese es el dato más relevante de la película. Si este señor no hubiese dirigido Be Kind Rewind seguramente esta película hubiera sido la peor película del verano. Es decir, un éxito de taquilla. O lo que es lo mismo, la película hubiera sido un ir y venir del gordo alocado de Jack Black rebotando y gritando de aquí para allá mientras filma la mayor cantidad de películas posibles con su cámara casera para al final convertirse de golpe y porrazo en una superestrella de Hollywood y por añadidura una tetona rubia (que sería la co protagonista) se enamoraría de él porque de ser un gordo despreciable y don nadie ahora sería un gordo despreciable y alocado famoso. En pocas palabras, esta película en las manos equivocadas pudo hacer las delicias de la chusma.


¿Quién es Michel Gondry?



Primero que nada, aunque no hayas visto ninguna de las cuatro excelentes películas que hizo antes de Be Kind, Rewind (Human nature, Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, Dave Chapelle's block party y La ciencia del sueño), lo más probable es que ya estés familiarizado con su trabajo. Te conozco. Eres un emo que no se despega de MTV, y entre tu dosis diaria de The Hills y los nuevos episodios de Scarred, seguramente te has topado con alguno de los siguientes maravillosos videos:




Kylie Minogue - Come into my world


The White Stripes - Fell in love with a girl

The Chemical Brothers - Star guitar


Daft Punk - Around the world


Lo que los videos de arriba tienen en común, además de ser estupendos, es que fueron dirigidos por Michel Gondry. Nada más te pongo esos cuatro porque, pese a que ha dirigido varias decenas de videoclips para artistas de todo el mundo, lo más probable es que ni tú ni yo los hayamos visto nunca. Por algún extraño motivo, Gondry se limita a trabajar con músicos talentosos, y ya sabes cómo son de mezquinos cuando se trata de programar música de calidad en la televisión, ¿no? Sin embargo, para que no te quedes con las ganas, te voy a pasar una página que te permitirá ver todos (o casi todos) sus videos, y los de muchísimos otros artistas visuales, y ver entrevistas con políticos e intelectuales, y noticias, y videos de personas que se caen y son atacadas por animales: entra aquí y maravíllate.


No lo sabía, pero Michel Gondry también dirigió el comercial de televisión más premiado de todos los tiempos (además de muchos otros buenos anuncios publicitarios):



Si quieres ver qué más ha salido de la mente de este brillante cineasta, te recomiendo visitar esta página, que contiene un perfil bastante completo de su vida y obra.


Dicho lo anterior, cuando vean el póster que aparece sobre estas letras ya sea en el cine o en el videoclub o para bajar la peli gratuitamente en Internet, no lo duden, véanla de inmediato y cacheteen y tiren del pelo a quien tengan que cachetear y tirar de los pelos (sea tu novia, novio, amigo o amiga que prefiera ver a Pompín Iglesias con látigo y sombrero, o sea, la última de Indiana Jones -menuda mierda, pero ese es tema para otro día) para poder ver antes que nadie esta joya de película.

Es verdad que la trama ya te la contaron en el tráiler, pero lo interesante es ver cómo se las ingenió el genio de Michel Gondry para filmar con una cámara casera (ojo con los pequeños detalles, por eso es necesaria ver la película varias veces) las siguiente lista de películas: Los caza fantasmas, Una pareja explosiva 2, El Rey León, Robocop, El chofer de la Señora Daisy, When we were kings, 2001: Odisea en el espacio, King Kong (la de blanco y negro, o sea, la primera de King Kong), Carrie, Hombres de Negro, 2010: The year we make contact, El último tango en París, Las sombrillas de Cherbourg, Boyz 'n the hood y otras más que asoman de refilón (churros y glorias del cine) que nos deja con las ganas de ver cómo las hubiera filmado: Sugar and Spice, Book of love, Live wire, Cellular, Mortal Kombat, Frequency, Seven, Happy campers, Body shots, Lost in space, Alone in the dark, House party, The Mask, Bed of roses, Freddy vs. Jason, Twilight zone, Above the rim.

Aquí les dejamos la muy divertida página de la película (en seguida se nota cuando alguien quiere hacer bien las cosas) para que puedas ver las películas caseras que filmaron Mike y Jerry, los protagonistas de Be Kind, Rewind:
www.bekindrewind.themovie.com

De preferencia visita la página después de ver la película.

Provecho, no te arrepentirás.

DON PERRO: Himno a la victoria en ciertas circunstancias...

miércoles, 18 de junio de 2008

No a la privatización del petróleo


El día de ayer apareció una piedrita más en el zapato de nuestro querido Presidente Calderón. El Frente Único de Lagartos Unidos de Izquierda (FULUI) tomó por la fuerza el Campo Petrolero Nuevo PEMEX dejando clara su postura de NO a la privatización del petróleo mexicano.




En declaraciones reciente y exclusivas para Pildorita de la Felicidad, el lagarto Hipólito (quien aparece en la imagen sobre estas líneas) aseguró no tener afiliación política, su único problema es padecer un caso crónico de miopía y astigmatismo, pues luego de salir del trabajo en los pantanos del Centla al llegar a casa no se dio cuenta de que sobre su cama habían montado una pozo de exploración petrolera. Hipólito aseguró que no es el único inconforme; sus vecinos y otros anfibios han pagado las consecuencias (con su vida) a las más de 427 obras y 70 pozos de exploración que hay en la zona. Agregó que está seriamente preocupado por los últimos 20 permisos que acaba de conceder PEMEX para construir en su colonia “Las madrigueras” y zonas aledañas.



Más información en Tabasco HOY.com

martes, 17 de junio de 2008

Feliz día del padre: ver con precaución, una de ellas puede ser tu hija


Esta bonita entrada que verán a continuación la tenía archivada y reservada desde hace algunas semanas para subirla el próximo domingo en honor a todos los papás lectores que nos siguen día a día, para que pudieran relamerse los bigotazos en ese que según dicen es el Día del Padre (menuda mariconada celebrar el Día del Padre, si me permiten la acotación), pero, ¡oh, sorpresa!, anteayer cuando mi tío (que también es mi padrino y ha fungido más de la cuenta con la definición de esa hermosa palabra) se me quedó observando raro cuando lo saludé sin el mayor aspaviento para seguir jugando con mi primo Pepe a ver quien era el primero en encontrarle parecido a la mayor cantidad de jugadores de la selección de Turquía con amigos y/o conocidos de la infancia y la actualidad, descubrí con horror que el Día del Padre no se celebraba el último domingo del mes como yo pensaba.

En fin, aunque a destiempo, aquí les presentamos unos deliciosos y muy selectos videos de lo que sus hijas hacen cuando les dicen que tienen que estudiar para sus exámenes finales.





Antes de que los investigadores privados de mi vida privada lo digan, la respuesta es un rotundo no, la de azul no es mi ex novia, muy a pesar de que ejecutaba igualitos los pasos de baile en espiral (ay, como me encantaba que lo hiciera) cuando se fumaba toda la hierba de la ciudad.





Como pueden ver, TODAS las niñas emo en el fondo quieren ser como Shakira.





Óigame no, no sé ustedes (lo digo por los que ya pintamos una que otra cana), pero en mi época las chicas lindas eran bobas o malvadas al estilo Verónica de las tiras cómicas de Archie, pero nunca retrasadas mentales, eso sí que no.





Les digo, tanta contaminación y la falta de capa de ozono está haciendo algo en las cabezas de las chicas lindas de las nuevas generaciones.





Ah, bueno. Me callo la boca entonces. Ana resultó poetisa. Para que vean que sí se puede leer un poema mientras te juegas las tetas. Y no digo más, supongo que Wil dirá algo al respecto de cierta poeta campechana de la cual no diré su nombre que bien podría hacer lo mismo (evidentemente con más talento) para que la próxima feria del libro de Campeche registre llenos totales.





No lo puedo asegurar, pero esta chica muy probablemente es peruana.





¡Oh, no, Mary-Kate se comió a su hermana! Ah, y por las dos chicas no se preocupen, sacaron 10 en su examen de biología.





Siendo así, Señor Juez, deme los años que considere convenientes en la cárcel para alejar los malos pensamientos. Supongo que los casi 3 millones de pervertidos que hemos visto el video ahora entenderemos a Roman Polanski.





Ya sabía yo que RBD y Anahí traerían sus consecuencias (muy buenas consecuencias).





Papás no olviden cerrar las ventanas de casa; luego se meten los gatos y no hay quien los pare.




Papá, si a mamá se le pasaron las copas, no dejes que le ayude a hacer la tarea a tu hija, las consecuencias pueden ser terribles.



Papá, si de casualidad descubres que tus pequeñas hijas están haciendo esto:






Rápido, aun esta a tiempo. Edúcalas tú mismo en vez de dejar que el TvyNovelas y/o MTV (y demás canales basura) sean sus maestros, o de lo contrario atente a las consecuencias.


¿Notaron que todos los videos tienen más de 100,000 visitas? Me pregunto a qué hora trabajará la gente.

lunes, 16 de junio de 2008

Llamadas de larga distancia



“LAS MADRES PERDONAN SIEMPRE: HAN VENIDO
AL MUNDO PARA ESO.”

- Alejandro Dumas


Cuando mi teléfono celular suena y veo en la pantalla que es mamá quien llama, no puedo evitar ponerme tenso. Tengo pocos segundos para decidir si contesto o no antes de que se corte la llamada. “¿Por qué nunca contestas cuando te llamo?”, me reprocha mamá con voz entremezclada con tristeza y alegría cuando finalmente contesto a su tercera llamada del día. Le explico que mi nuevo celular es una baratija, que cuando me llaman en vez de tocar un vertiginoso reggaetón como todos los teléfonos celulares del mundo que se dan a respetar, el mío vibra ligeramente y luego de medio minuto se digna a emitir una musiquilla (aun no logro descifrar el género al que pertenece) casi imperceptible para el oído humano.

Mamá de inmediato pregunta por el celular tan bonito que me regaló para mi cumpleaños. Le respondo que lo perdí. “¿Dónde?”, pregunta ella. Me arrepiento de haber contestado su llamada. Evado la pregunta preguntándole cómo va mi hermana en la universidad, porque de confesarle cómo y dónde perdí el celular que me regaló hace cinco años (un milagro de la tecnología moderna que funcionase hasta antes de perderlo) conllevaría a un interrogatorio con un desenlace turbio y vergonzoso que prefiero evitarle. “Guapísima, tu hermanita bajó tres kilos”, dice mamá orgullosa como si ella hubiese bajado los tres kilos. Luego me reclama que por qué publiqué en el periódico ese escrito tan feo acerca de las modelos. “¿Cuál, en el que le aconsejo a las adolescentes invertir su tiempo en los libros en vez de glorificar su cuerpo?”, le pregunto. “Sí”, responde mamá y me confiesa que tuvo que esconder el periódico para que mi hermana no leyera esas cosas horripilantes que escribí. Le digo a mamá que no debería tomarse esas molestias, que mi hermana, a diferencia de algunos de sus compañeros de escuela, es lo suficientemente inteligente para llenar las horas de su día en actividades más productivas que leer mi columna en el periódico y/o entrar a mi página de Internet a leer todos esos escritos indignos para los ojos de una estudiante de ciencias de la comunicación. También le agradecí su diligente esfuerzo por impedir a toda costa (en la medida de sus posibilidades) que su querido hermano la mal aconsejara con sus ideas disipadas, al punto de casi convencerla de que querer ser la futura reina de belleza de México es la meta más superficial y vacía a la que puede aspirar una mujer.

“Rodrigo, ahora sí me has metido en un buen lío”, me dice mamá cambiando diametralmente de tema con una frialdad que logra helarme la sangre. Su voz es tan seria que se le quiebra al hablar. Me contagia su seriedad y el corazón se me estruja y hago un esfuerzo sobrehumano para mantener la calma, o al menos para aparentarla. “¿Ahora qué hice?”, le pregunto con resignación, porque cada vez es más rutinaria esta pregunta. Mamá me explica que sus amigas (muy consternadas) le han contado que en Internet anda circulando un escrito mío donde pongo cosas terribles de un sacerdote muy amigo suyo. “No sé de qué escrito me hablas”, le digo. “Uno que dice cosas muy feas”, dice mamá. Le explico que todos mis escritos son muy feos, al menos para el recatado y católico paladar de sus amigas. Ella de inmediato se molesta porque no le gusta que hable mal de sus amigas, y me pide por favor que borre ese mail de Internet porque puedo meterla en muchos problemas. Respiro profundo e intento explicarle que es imposible borrar algo que se haya subido a Internet. “¿Qué es eso de subir?”, pregunta mamá totalmente confundida. Recuerdo que mamá en su vida ha tocado una computadora, así que la salida más coherente es decirle que la próxima vez que una de sus amigas o el obispo o el sacerdote que tanto la frecuenta le hable de uno de mis escritos, por favor les diga que su segundo hijo falleció hace algunos años. Que murió en la carretera el día que abandonó su casa para irse a vivir a otra ciudad, y que quien escribe esos pecaminosos y traviesos escritos es un escritor con el mismo nombre y apellido que el de su fallecido hijo. Coincidencias de la vida.

“No mi vida, no digas esas cosas horribles”, me dice mamá con ternura. Luego, como por arte de magia su voz se vuelve dulce y alegre y me pide que le cuente los detalles de la vida que llevo en esa ciudad tan bonita donde vivo y donde ella vivió en su infancia. Le platico que mi vida es muy aburrida porque todo el día me la paso escribiendo. Ella me felicita y me dice que mis esfuerzos pronto rendirán sus frutos cuando los jueces me den alguno de los premios que cada año se ganan mis famosos amigos escritores. Le digo que tengo que colgar porque le va a salir en un ojo de la cara la llamada. Ella me dice que no me preocupe, que sus ojos se quedan en su sitio, pues gracias al maravilloso plan telefónico que contrató le salen gratis las llamadas a mi número. Ambos nos quedamos en silencio. Los segundos se vuelven interminables. “Te quiero mucho, bebé”, rompe el silencio mamá. “Yo también”, le digo. “Adiós”, dice ella. “Adiós”, digo yo y cuelgo.

domingo, 15 de junio de 2008

Mi caballo Diesel (o Los Mandamientos del terror de mamá)


“EL MIEDO CRECE EN LA OSCURIDAD; SI PIENSAS QUE EL COCO TE ESTÁ ESPERANDO, ENCIENDA LA LUZ.”


- Dorothy Thompson


Mamá por naturaleza tiene la capacidad sobrenatural de transferirme sus más terribles miedos. Ella nunca fue una de esas mamás católicas recalcitrantes que te hacían memorizar los evangelios y los diez mandamientos; no, ella prefirió hacerme aprender, al grado de heredármelos, sus siete mayores miedos, mismos que como monaguillo aventajado adopté sin mayor empacho como propios.




1. No te subirás a juegos mecánicos. Una vez en la feria ganadera de Xmatkuil mi hermano, el hombre del buen gusto, llegó con los ojos inyectados de emoción: “¡Finalmente sucedió, fue increíble!”. Todos en la mesa le preguntamos qué ocurría, a lo que él respondió sin borrar de su rostro la fascinación: “Ahí estuve, casi casi me cae encima el tipo”. Las noticias del periódico luego explicaron, con menos excitación y, aunque sea difícil de creer, con más objetividad, lo acontecido aquella noche en la feria: uno de los juegos mecánicos, en el que unos avioncitos daban vuelas en círculo subiendo y bajando a una velocidad más allá de lo permitido por la gravedad y la física, salió disparado por los aires. Para colmo de males el piloto, al parecer, no cargaba con paracaídas, y murió al instante al impactarse contra el suelo.

Al no existir en aquellos días periódicos como La i o De a Peso, mi hermano se encargó de colocar un encabezado digno del acontecimiento: “Kamikaze revienta su cabeza como sandía al impactarse en el pavimento”.




2. No viajarás en avión. “Hagamos una excepción”, dijo mamá, dándonos a mi hermano y a mí la bendición antes de abordar el avión que nos conduciría a Disneylandia en compañía de mis tíos y primos. “En cualquier momento esta cosa se convierte en una bola de fuego”, me decía por lo bajo mi hermano durante todo el trayecto de Mérida a Miami, avivando todas las historias que mamá me contaba por las noches antes de dormir acerca de los accidentes aéreos que había visto en los noticieros. Años después papá me confesó que mamá viajó totalmente ebria a su luna de miel en España, pues esa fue la única manera de someter a una joven histérica que gritaba sin que el avión hubiese despegado: “¡Nos vamos a hacer mierda contra el Atlánticooooooo!”

Superado el segundo miedo de mamá, el primero vino a suplantarlo en automático, atormentándome durante toda mi estancia en Disney. Mientras mi hermano y mis primos se divertían en las montañas rusas, yo en cambio me la pasé arriesgando el pellejo en un carrusel con las figuras de los personajes más famosos de Walt Disney, con los brazos aferrados con toda la fuerza que podía caber en un infante a las orejotas de Dumbo. Mi preferencia por el paquidermo no fue casual, y un gringuito sufrió las consecuencias de mi histeria: un certero gancho a la zona hepática a la Julio César Chávez le hizo retroceder para agenciarme el elefante, pues ni en broma pensaba subirme al lomo de Bambi; uno nunca sabe, en caso de que el juego mecánico saliera disparado por los aires, qué Pato Donald ni la pata que lo parió, el trompudo barrigón con seguridad me salvaría.


3. No conducirás antes de los dieciocho, y de preferencia nunca. Tomé por costumbre maldecir a mamá cada que mi volcho se apagaba gracias a mi destreza al sacar el embrague sin cambiar de velocidad justo en la única entrada de la universidad, que casualmente tenía la mayor afluencia de vehículos de la ciudad, ocasionando un embotellamiento digno del periférico del D.F.

Mi poca pericia y nervios despedazados cuando estoy al volante lo debo al haber acompañado a mamá a sus clases de manejo cuando era pequeño, en especial al elegir los días en que se le ocurría colisionar con otros automóviles. Como aquel día en que terminé impactado en el parabrisas trasero del auto, cual Garfield de peluche pegado en un taxi.


4. No tendrás sexo sino hasta el matrimonio. De este horror no puedo culpar del todo a mi progenitora: mis probabilidades de perder la virginidad eran bajísimas gracias al costal de huesos que me cargaba por cuerpo; por desgracia, en mi juventud, parecer top model anoréxica definitivamente no era nada atractivo como hoy día, cuando mientras mayor sea tu parecido con una criatura bulímica andrógina, mayor será tu éxito con las chicas. “El sexo es algo que debe aguardar hasta el matrimonio; pues es algo mágico y maravilloso…”, me dice mamá aun hasta la fecha viéndome con ojos llenos de esperanza, para luego rematar: “Rodri, ¿tú aun eres virgen, verdad?”.



5. No te emborracharás antes de la mayoría de edad. Omitiendo el vergonzoso espectáculo cometido en el avión, que bien puede pasarse por alto gracias a que mamá tenía la mayoría de edad, ella siempre recomendó prudencia en cuanto al consumo de cervezas o cualquier otro tipo de bebida alcohólica, asegurándose de privarme de tales placeres mediante un efectivísimo método: “Eres libre de tomar todo lo que quieras y puedas”.

Brillante. Nada como ofrecerme licencia para cometer actos ilícitos, a diferencia de los padres de mis amigos, que les negaban todo cuanto podían. De ahí que no me naciera compartir el mismo placer clandestino de mis adolescentes amigos al comprar de contrabando Ron Comodín a quince pesos la garrafa. Sin embargo, fue hasta que los vi (con mis cuatro ojos sobrios) vomitando el intestino grueso en la piscina del Club de Playa Cococoteros y derribando el pastel de quince años de la festejada (la niña más ñoña del salón) y corriendo en zigzag a toda velocidad para salvar sus vidas de un seguro linchamiento, cuando me percaté de todos los momentos mágicos de los que me estaba perdiendo.

6. No fumarás marihuana, ni siquiera un churro. Creerle a mamá (de joven se lo creí) que no tocó, como ella asegura hasta fecha, ni un churro, es pretender creer que Santa Claus baja por la chimenea de todas las casas del mundo en navidad.

Mamá vivió su desenfrenada juventud en los años setentas. Sus mejores amigas (influencia total en ella) fueron jovencitas mayores y rebeldes que tuvieron la fortuna de experimentar las mieles de los sesentas. Sus ídolos fueron Jimmy Hendrix, Janis Joplin, The Who, Led Zeppelin y los Beatles; de ahí que mamá tuviera que hacer un esfuerzo inhumano por contener la risa al observarme intentando amedrentarla cuando me vestía de adolescente rudo, o sea, cuando salía disfrazado con pulseras metálicas, camisa negra de los Guns n´ Roses y cargando una guitarra que jamás aprendí a tocar.


7. No montarás a caballo, nunca en tu santa vida, por lo que más quieras. Cuando en todos los noticieros anunciaron que el actor Christopher Reeve (mejor conocido como Superman) quedó cuadriplégico al caer de un caballo, mamá meció la cabeza y dijo: “Esos animales no nacieron para ser domados”.

Años atrás, cuando vivía, papá, que era un hombre de grandes ideas, decidió que había llegado el momento de hacerse de un caballo, pues por aquellos remotos tiempos le sobraba plata. Sin embargo, esta no era tanta como para comprarse un rancho, así que se conformó solo con el caballo. “Desgraciada cantina donde se lo habrá ofrecido alguno de sus amigotes borrachos”, decía mamá con amargura cada que podía; argumento que al instante refutaba papá con una infalible justificación: “El caballo es para mis hijos”.

El equino resultó ser un bello ejemplar albino de crines dorados como el trigo. “Anda, acarícialo”, me dijo papá con una sonrisa cómplice, “no le tengas miedo, que pueden olerlo”. Demasiado tarde, yo le tenía terror a esa bestia del infierno, y cómo no, cada que me acercaba, el cuadrúpedo de cascos amenazantes me miraba con ojos enloquecidos, producto de mi miedo o tal vez por que sus compañeros de estancia eran maquinas, motores y bombas de diesel.

Mamá a menudo me contaba que la única vez que estuvo segura de que iba a morir fue gracias a un caballo que se desbocó, y de no ser por que era una jovencita robusta con fuerza de hombre hubiera salido disparada contra las rocas del rancho de su tío. “Ese caballo, que sabrá Dios de dónde y a que precio lo obtuvo tu papá, me lo recuerda mucho”, decía mamá.

Por fortuna papá jamás me obligó a montar el misterioso caballo blanco, o tal vez fuera que no le dio tiempo de volver de una vez por todas hombrecito a su retoño gracias a que a las dos semanas de su nueva adquisición amaneció tan tiesa como una barra de acero. Al parecer su dieta consistió en tuercas y una buena dosis de diesel que los mecánicos vertían en su bebedero para darle más caballos de fuerza al infeliz animal.

sábado, 14 de junio de 2008

El rey de las edecanes


ps soy sentimental me gustan los deportes pero no los practico je, me gusta la musica y si la practico si te gusta la musica pero no sabes tocar = y te enseño. soy alegre, de mente abierta y lo demas lo dejo a tu criterio


¿Cuál será el secreto de nuestro galán de hoy, que siempre está rodeado del más bello ganado? Modelos y/o edecanes, no lo piensen: dénle clic. Mamá Lucha se los agradecerá.

http://www.sexyono.com/conoceme/r/?uid=le4571042o


DON PERRO: Sad but true

viernes, 13 de junio de 2008

Modelos: sangre nueva

En la medida de lo posible intentamos evitar temas que se relacionen con el mundo de las modelos y/o edecanes (ya ven cómo se nos encrespa el sindicato de modelos y/o edecanes), pero es inevitable; nos aporrean en la cara la nota y es imposible hacernos a los ciegos, al menos no en este blog, donde nos fascina todo el rollo superficial y farandulero.

En una entrevista que le hicieron a Cecilia Galliano (probablemente la mujer extranjera radicada en México a la que más mexicanos le han dedicado una*) dijo que su pequeña hija quiere ser “modelo” (ponemos las comillas porque en México modelar es sinónimo de ser una encueratriz), sin embargo, mi querida Cecy dejó claro que no estar de acuerdo con las aspiraciones de su retoño, porque además de ser muy pequeñita (aún), el ambiente del modelaje es muy "pesado". Traducción al castellano: no quiero que mi hija (a la cual adoro) sea modelo porque no quiero que sea una puta como yo.




Antes de que la peña de modelos y/o edecanes (que nos leen bastante, créalo o no) se levanten furiosas al grito de sus enardecidas lideresas para cortarnos las cabezas (que lindo, hasta rimó), hacemos de su conocimiento el siguiente razonamiento: si le preguntas a una ama de casa si le gustaría que su pequeña hija al crecer fuera ama de casa, la respuesta en la gran mayoría de los casos (al menos para aquellas mujeres que no fueron obligadas por la vida a convertirse en amas de casa contra su voluntad) será un rotundo "sí". La misma pregunta puedes hacérsela a madres que se dediquen a la arquitectura, ingeniería, contabilidad, administración, periodismo, escritura, etcétera, a todas, excepto a las modelos y a las prostitutas, y su respuesta será que sí; que sí les gustaría que sus hijas se dedicaran al mismo oficio que ellas. ¿Por qué? Porque quizás no sean los oficios más emocionantes del mundo pero sí son oficios dignos, donde para ganarse la vida tendrán que valerse de su cerebro y no de su cuerpo, y cuando decimos cuerpo no nos referimos a las largas horas de gimnasio y dietas de hambre, sino a las horas en el quirófano y en el retrete del baño vomitando y/o inhalando cocaína.

En fin, ya ven, nos gusta generalizar para crear polémica, qué le vamos a hacer. Pero tranquilas, no se enfaden chicas, muchas mamás (que estamos seguros nunca pisaron una pasarela) piensan lo opuesto a nosotros, y lo darían todo por ver a sus chiquitinas convertidas en la próxima Kate Moss:


O Amy Winehouse (¿ya la encontraste?)



Dirán que somos unos radicales y reaccionarios (no sería la primera vez) porque las mamás tienen la libertad de educar e inculcarle los valores que ellas crean convenientes a sus hijas (como mi mamá, cuyo sueño dorado es que mi hermana sea la futura reina de belleza de México), pero lo que sí es no tener Madre, con mayúscula, es hacer esto:



Y no me digan que es para subirle el autoestima a sus hijas gorditas, que miren no ha nacido psicólogo (ni nacerá nunca) que nos haya ganado un debate en esa idiotez de que modelar le hace bien a una niña, y cuando digo niña, me refiero exactamente a eso: a niñas como las que aparecen en la foto.

Si quieren subirle el autoestima a sus hija gorditas (porque ahora resulta que todas están gorditas y llenas de traumas por su regordetes físicos desde que tienen dos años de vida en este mundo tan moderno) mejor pónganlas a leer cuentos infantiles, igual y puede que aprendan algo, hasta de una enana calva que tuvo novios y pretendientes (y corazones rotos) de a montón: se llama Carmela y aquí les dejamos la portada del libro para que vayan a librería y empiecen a educar por primera vez a sus hijas, antes de que sea demasiado tarde (quí Eduardo les recomienda otros libros más, incluido el de Carmela toda la vida)




Ah, y las modelos y edecanes y mamás (que las hay leyendo este blog ahora mismo) que se hayan indignado, como diría mi querido Arturo Pérez-Reverte, que les den por culo.

La pregunta de esta semana es la siguiente:



¿Qué opinas de las mamás que incitan a sus hijas a lanzarse a un mundo en el que no valen nada salvo por su apariencia física y/o su capacidad para dar una buena mamada?


1) Están haciendo bien, porque las personas mientras más ricas y delgadas sean son mejores personas. Malo sería no apoyarlas.


2) No tiene nada de malo que lo hagan, porque es mentira que el mundo de la farándula esté lleno de sexo, drogas y trastornos alimenticios.


3) Está bien que las mamás inciten a sus hijas pequeñas a pintarrajearse la cara, vestirse provocativamente y caminar contoneándose, porque así van a llegar más lejos en la vida.


4) Esas pobres mujeres son unas viejas ridículas patéticas, desesperadas por vivir sus propios sueños (los que ellas no tuvieron los huevos de perseguir) a través de sus hijas.


5) Deberían meterlas a todas a la cárcel por negligentes.


6) No te hagas, en el fondo todos queremos ser modelos y/o estrellas de lo que sea.





* La mayoría utiliza cremas antiarrugas de sus santas madres para darse una ayudadita.

jueves, 12 de junio de 2008

Superhéroes y periodistas


Dos de los superhéroes más influyentes del mundo del cómic y el cine trabajan en periódicos: Superman y el Hombre Araña. No es que resulte muy sencillo librar al mundo de villanos como Lex Luthor y el Duende Verde, pero Clark Kent y Peter Parker parecen sufrir más al momento de entregar una nota o vender una fotografía. El superhéroe, en efecto, responde al llamado de la justicia, pero el reportero tiene que atender la llamada -más inoportuna, si se puede- de su jefe de información en el teléfono. Los villanos de cómic son científicos que se han vuelto locos y quieren conquistar el mundo; los de la vida real desean cosas menores -como vivir del presupuesto- pero con la misma demencia.
Ningún enfrentamiento puede ser más estresante que las juntas editoriales: el Doctor Pulpo es el típico gordo con tentáculos con el que no quisieras coincidir, pero un jefe como Jonah Jameson es mucho peor, porque tarda hasta dos meses en autorizarte las vacaciones. Ser superhéroe es una vocación para quien ha sufrido un trauma como Batman o para tipos susceptibles a la ira, como Hulk, pero el periodista necesita además una paciencia de hierro para cubrir las sesiones del Congreso del Estado.
Es quizás por eso que vemos a los periodistas como héroes que luchan contra muchas cosas: la censura, el viejo sistema, la mala fe entre colegas y la falta de boletos suficientes para las rifas. Así como hay Hombres X, Vengadores, Cuatro Fantásticos y la Liga de la Justicia, los gremios periodísticos se agrupan en: Reporteros, Fotógrafos, Columnistas, Presentadores de televisión, Caricaturistas, Comentaristas de radio y Editores. Los grupos informativos se apoyan y se repelen, luchan por lo mismo pero al parecer cobran en nóminas distintas y eso hace toda la diferencia.
Los superhéroes del periodismo se dividen en gráficos y verbales. Por ahora me ocuparé sólo de los segundos, porque en verdad parecen tener superpoderes. Los reporteros, por ejemplo, están en dos o tres lugares al mismo tiempo y son capaces de contar lo que sucedió en un sitio sin haber estado ahí. Saben de medicina, de educación, de economía, de política, de medio ambiente; entienden de meteorología y de inflación, transcriben las palabras de funcionarios que apenas saben hablar, entrevistan al líder de los taxistas y salen ilesos. Los reporteros son personas que viven una vida normal hasta que se ponen el chaleco caqui de “Prensa” y entonces algo en ellos se transforma. Exponen sus vidas durante invasiones de terrenos y protestas campesinas, acompañan los operativos y asisten a inauguraciones de eventos culturales, se mantienen despiertos durante festivales del DIF y todavía llegan a las redacciones a teclear a toda prisa. Sólo por eso se les perdona que escriban “Ministerio Publico” sin tilde.
El jefe de redacción es como el Profesor Xavier, a quien parece que nadie moverá de esa silla pero que es capaz de ver lo que está aconteciendo en todos lados en todo momento. Ha desarrollado facultades mentales tan elevadas como para distinguir una nota auténtica de policía de un boletín de la SSP. Reúne a sus muchachos y les encomienda misiones suicidas como el inicio de la veda de camarón o un sondeo sobre la reforma petrolera. El jefe de redacción sabe que tiene que conducir a su equipo hacia el triunfo del Bien, sobre todo cuando está cerca el año electoral y el Bien está comprando buena publicidad.
Los columnistas políticos, aunque son héroes, se asemejan más al Acertijo, aquel villano de Batman, porque andan dejando adivinanzas por todos lados: “¿A que no sabe usted, estimado lector, qué funcionario público federal ya está en campaña?”, “¿Los nombres que suenan en el PRI para el 2009? ¡Por supuesto!”, “¿Será que el Partido de la Revolución Democrática pueda sobrevivir a esta desbandada?”, “¿Estuvieron los delegados en lo correcto en aparecer en aquel evento panista?” El columnista quiere ser un oráculo que en lugar de Delfos despacha desde el café, pero tiene más que ver con Edipo: con la cabeza en tantos lados que nunca distinguiría a su esposa de su madre. Además el columnista tiene un aliado a quien nadie ha visto, pero cuya inexistencia sería peligroso declarar. Se llama “opinión pública” y el editorialista recurre a ella cada que se queda sin argumentos: “estarán de acuerdo conmigo”, “no lo digo yo, lo opina medio mundo”, “es algo que se sabe”.
Los presentadores de noticias y los comentaristas de radio son como Ironman: por fuera máquinas y por dentro seres humanos. Nos hablan a través de aparatos electrodomésticos y opinan gracias a una cosa que parece surgida de un desastre nuclear: el espectro radioeléctrico. Combaten la injusticia desde apretados estudios que dan la sensación de ser más amplios, bajo capas insoportables de maquillaje y con invitados que articulan sus oraciones con la sintaxis de un ruso que conoce por primera vez el castellano. El presentador de medios electrónicos lucha contra el tiempo y los cortes comerciales, que es como pelear contra Lex Luthor y luego cobrar en alguno de sus negocios.
En el último escalafón están los editores, que son como esos superhéroes creados sólo para hacer bulto y cuyas aventuras a nadie interesan. No existen editores estrella ni redactores que reciban canastas navideñas, pese a que luchan diariamente contra fuerzas desconocidas, como la Comisión Federal de Electricidad y el Word 2007 de Microsoft. Pero eso no importa, son personajes menores y en el mundo de los cómics no existen superhéroes que en su vida cotidiana trabajen armando páginas o corrigiéndole la ortografía a Clark Kent. Es quizás por eso que el Gobierno del Estado no los considera periodistas. Si existiera un superhéroe redactor (que en las madrugadas salve al mundo después de salvar el idioma en las tardes) quizás los editores alcanzaríamos boletos para la rifa del Día de la Libertad de Expresión.

miércoles, 11 de junio de 2008

Lo que el Beatle se llevó

Cualquier persona con un ápice de sentido común tiene que admitir que Los Beatles es el mejor grupo musical que ha existido en la historia. Así de simple. Es un absoluto. Una verdad irrebatible, no sujeta a discusión. Un hecho científicamente comprobado. Y quien diga estar en desacuerdo, está tratando de llamar la atención.

Sin embargo y habiendo dicho lo anterior, admito que tengo un pequeño gran problema con el cuarteto de Liverpool: su llegada a nuestro continente durante la década de los sesentas marcó el principio del fin de la mejor época de la música americana (según algunos -yo-, de todo el mundo): la de los grupos de chicas negritas que desafiaban a sus padres, a otras mujeres y al resto del mundo a tratar de interponerse entre ellas y el hombre al que amaban.

A continuación, algunas muestras de lo anterior (por aquello de la corrección política incluimos también videos de gente blanca, hombres y negritas que le cantan a la fiesta, y no al amor):




















Cómo rentar una buena película



Durante muchos años viví engañado, yendo a los videoclubs con la intención de hacerme de una buena película basándome en los enormes rostros flotantes de los actores protagónicos impresos en las cajas y pósters. Lo más común en los pasillos de estos lugares es escuchar al típico señor que le dice a su hijo: “Uuuy, la nueva de Robert de Niro, agárrala”.

Es indudable que ciertos actores gracias a sus prolíficas, longevas y laureadas carreras pueden tomarse como punto de referencia para intuir si un filme (del cual no se tiene referencia más que el rostro del artista en cuestión en la caja de la película) será bueno o no. Sin embargo, el 99% de los actores, por cada buena película en la que se involucran, se enrolan en dos o más bodrios Hollywoodenses para poder costearse las mansiones y vida de reyes que se dan. De ahí la desilusión de muchos espectadores cuando ven a Robert de Niro comportarse como un payaso de carpa en vez de un peligroso mafioso.

En la sección HABLEMOS DE CINE abriremos una nueva subsección en la que más que recomendar películas les recomendaremos a los directores y guionistas de cine, pilares principales para saber si una película será una obra maestra o una película buena o aceptable o mala o malísima. Esperamos les sea de utilidad.




Álex de Iglesia es un director y guionista español fuera de serie. Probablemente en un par de lustros (si es que no se nos muere primero de un paro cardiaco de tanto comer) entrará en la categoría de icono cinematográfico del calibre de Pedro Almodóvar (con quien en ocasiones lo han comparado, llamándolo el "Almodóvar heterosexual").

A continuación presentamos un listado cronológico de sus películas, en las que siempre ha hecho mancuerna para la creación de los guiones con Jorge Guerricaecheverría, las cuales te recomendamos y garantizamos son una joya, sin excepción alguna, tanto, que difícilmente podremos llegar a una conclusión unánime de cuál de todas ellas es la más brillante.


MIRINDAS ASESINAS (1991)

Cortometraje protogonizado por el genial Alex Ángulo, que aquí te presentamos gracias a la magia del Señor Youtube:



Este es el estreno cinematográfico de Álex de la Iglesia, el germen donde ya están todos los elementos de su obra futura. Algo aparentemente anodino confundirá al espectador. Los previsibles antagonistas tornarán en héroes y los galanes mutarán en bestias aterradoras. Las bebidas sin alcohol embriagarán como orujo y los copazos tendrán el efecto del agua. Asiste a su pase privado sin pagar entrada alguna.


ACCIÓN MUTANTE (1993)


Estamos en el futuro, año 2012. El mundo está dominado por pijos y niños bonitos. Sólo "Acción mutante" lucha contra el sistema: un grupo de minusválidos físicos dispuestos a acabar con la sociedad que les ha marginado. Deciden dar el gran golpe. Ramón Yarritu, el líder, vuelve de la cárcel con un magnífico plan: secuestrar a Patricia, hija del señor Orujo, industrial, millonario y famoso por sus panecillos integrales. Eligen para ello el día de su boda. Tras algunos problemas y unos cuantos muertos la operación es un éxito. El punto señalado para la entrega del rescate será el bar "La mina perdida", en el planeta Axturias, remoto paraje habitado tan solo por mineros. Todo parece sonreír a los miembros de Acción mutante, pero en el trayecto, a bordo de su nave especial, surge la tragedia. Envidia y traición harán que nuestros héroes se enreden en una lucha fraticida de la que sólo se salvarán los más fuertes.


EL DÍA DE LA BESTIA (1995)


Un cura pequeñito de aspecto inofensivo, el padre Ángel Berriartúa, Catedrático de Teología en la Universidad de Deusto, que lleva más de 25 años estudiando el "Apocalipsis de San Juan" con la intención de descifrar el mensaje ocultodel Texto Sagrado, por fin llega a una conclusión: el Anticristo nacerá en Madrid el 25 de diciembre de 1995, antes del amanecer. Lo malo es que ignora el lugar exacto del alumbramiento. Angustiado por la premura del acontecimiento y dispuesto a entrar en contacto con los seguidores del Maligno antes de que sea demasiado tarde, decide armarse hasta los dientes e iniciar una improvisada carrera delictiva en la capital de España. Un joven aficionado al heavy metal, José María, le ayuda a entrar en contacto con el Profesor Cavan, un elemento entre médium, pitoniso e iluminado. Entre los tres conformarán un equipo inverosímil unido por y en pos de la captura del Anticristo.


PERDITA DURANGO (1997)


Es la primera película cuyo guión Álex y Jorge adaptan de un libro “59 Degrees and Raining: The Story of Perdita Durango”, junto con David Trueba y Barry Gifford (autor del libro).

Una mujer joven y peligrosa sueña cada noche con un jaguar que lame su cuerpo desnudo y se acuesta a su lado. Morena, sexy y muy descarada, lo suyo es aprovecharse del prójimo y vivir a tope, arrastrando con cierto orgullo un pasado bañado en sangre y extrañas pasiones. Se hace llamar Perdita Durango. Romeo Dolorosa es un tipo duro y magnético. Todos los días rememora alguna anécdota de su infancia tropical. Moreno, sensual y muy atrevido, compagina los atracos a bancos con el tráfico de cadáveres y sustancias ilegales, sembrando su camino de ritos santeros y leyendas fantásticas. Los destinos de Perdita y Romeo se unen un buen día sin que nada ni nadie pueda remediarlo. Juntos, guapos y enamorados se dedican a saltar de un lado a otro de la frontera que separa a México de los Estados Unidos, multiplicando delitos y enemigos.


MUERTOS DE RISA (1999)




A fuerza de bofetadas y mofletes temblequeantes, Nino y Bruno lograron convertirse en la mejor pareja cómica del humor español de los setenta. Su historia es, en cierto sentido, la historia de todos nosotros: admiración, celos, envidia, ultraviolencia y catarsis, son los componentes de este relato ejemplar que ha sido llevado modélicamente al cine por Álex de la Iglesia. Pero si Nino y Bruno llegaron a lo más alto fue porque alguien supo modelar su odio mutuo convirtiéndolo en abrasadora energía cómica: el casi superhérico manager Julián Santiesteban Iribe, forjador de estrellas secretas, demiurgo del tiovivo de la fama.


LA COMUNIDAD (2000)



Ésta es una película de terror vecinal. Combina el suspense claustrofóbico con la acción doméstica. Contiene altas dosis de tragedia humana y mucho humor retorcido. Su protagonista es Julia, una mujer de unos cuarenta años que trabaja como vendedora de pisos para una agencia inmobiliaria. Tras encontrar 300 millones de pesetas escondidos en el apartamento de un muerto, no le queda más remedio que enfrentarse a la ira de los miembros de una comunidad de vecinos muy particular, encabezada por un administrador sin escrúpulos. El humor negro deja paso al suspense, luego al terror y, finalmente, a la acción sin complejos.


800 BALAS (2002)


Almería, desierto de Tabernas, año 2002. Texas Hollywood es un polvoriento poblado del Oeste donde hace ya décadas que no se ruedan películas. Allí malvive JULIÁN (Sancho Gracia), un veterano especialista de cine que está de vuelta de todo. A su lado trabajan otros marginados y nostálgicos sin remedio: CHEYENE (Ángel de Andrés), el pistolero cobarde; MANUEL (Manuel Tallafé), el doble temerario; ARRASTRAO (Enrique Martínez), el jinete sin suerte; AHORCADO (Eduardo Gómez), el colgado triste; ENTERRADOR (Luciano Federico), el italiano gafado; DON MARIANO (Ramón Barea), el dueño del poblado... y media docena de gitanos disfrazados de indios. Todos ellos se ganan el sustento recreando patéticas escenas de acción para los escasos turistas guiris que visitan la zona. De la noche a la mañana, las existencias de estos pobres diablos dan un vuelco de ciento ochenta grados con la aparición de CARLOS (Luis Castro), un niño que asegura ser nieto de Julián. Mientras la abuela del crío, ROCÍO (Terele Pávez), se desespera en su nuevo chalet de dos plantas, su madre, LAURA (Carmen Maura), una ejecutiva agresiva, decide enfrentarse de una vez por todas a los fantasmas del pasado. Para ello cuenta con el apoyo incondicional -e interesado- de su socio SCOTT (Eusebio Poncela), un tiburón de las finanzas. A partir de este punto sin retorno, las heridas mal cicatrizadas se combinan con la especulación inmobiliaria en una tormenta tragicómica de imprevisibles consecuencias. ¿Serán suficientes 800 BALAS para defender una forma de vida basada en la más pura de las fantasías cinematográficas?


CRIMEN FERPECTO (2004)


RAFAEL es un tipo seductor y ambicioso. Le gustan las mujeres guapas, la ropa elegante y el ambiente selecto. Trabaja en unos grandes almacenes. Ha convertido la sección de Señoras en su feudo particular. Nació para vender. Lo lleva en la sangre. RAFAEL aspira a convertirse en el nuevo Jefe de Planta. Su principal rival para ocupar el puesto es DON ANTONIO, el veterano encargado de la sección de Caballeros. Por fatalidades del destino, DON ANTONIO muere accidentalmente tras una discusión acalorada.


El único testigo del crimen es LOURDES, una dependienta horrorosa, naïf y obsesiva, que no duda en chantajear a RAFAEL para que se convierta en su amante, su marido y su esclavo. RAFAEL se desespera viendo cómo su mundo sofisticado degenera poco a poco en un infierno de vulgaridad. Preso de la locura, idea un plan infalible para librarse de LOURDES. Esta vez no puede permitirse ni un error. Todo tiene que ser FERPECTO.

LA HABITACIÓN DEL NIÑO (2006)


Esta es una película para televisión de la serie televisiva española “Películas para no dormir”. Si tienes en tu sistema de cable el canal The Film Zone, buenas noticias: no solo podrás deleitarte viendo películas porno como “Emmanuelle en el espacio” y otras recreativas pelis donde aparecen mujeres chupándose mutuamente los chuchos, sino también este programa que he visto en un par de veces en el pornógrafo canal (no me pregunten qué días y a qué hora), al cual Álex de la Iglesia contribuyó con esta película que, en efecto, me dejó un par de noches sin dormir:

Un matrimonio con un niño recién nacido llega a la casa que acaban de entregarles. Es una estupenda casa antigua pero totalmente reformada, y el lugar ideal para empezar una verdadera vida de familia. Antes de acostarse, la pareja comprueba el funcionamiento de el aparato de escuchas que ha instalado en el cuarto de su bebé, y que pueden controlar desde su cama. Es de última tecnología. No sólo pueden escuchar a su pequeño mientras duerme, también pueden verle. Pero pronto descubrirán que en esa casa habita alguien más, alguien que todas las noches se sienta junto a la cuna del bebé...


THE OXFORD MURDERS (2008)


Una anciana aparece asesinada en el salón de su casa a las afueras de Oxford. Su cuerpo es descubierto por dos hombres que en ese momento se encuentran por primera vez: Arthur Seldom, prestigioso profesor de Lógica, y Martin, un joven estudiante americano recién llegado a la universidad con la intención de que el famoso profesor dirija su tesis doctoral. La muerte de la anciana no es sino el primero de una serie de asesinatos con inquietantes puntos en común. Son crímenes casi imperceptibles, que podrían incluso pasar por muertes naturales si no fuera porque cada uno de ellos viene acompañado de un mensaje: una imagen, un signo diferente en cada ocasión que, muerte a muerte, va dando forma a una serie cuya lógica deberán descifrar los protagonistas. Recorrer ese camino supondrá poner a prueba no solo las convicciones matemáticas sino la propia forma de entender el mundo del profesor y del alumno ¿Podemos conocer la realidad? ¿Es posible alcanzar la verdad?

Recién salida del horno. Tienes que verla. Al igual que “Perdita Durango”, esta película es habada en inglés y está basada de un libro (del argentino Guillermo Martínez).

Te dejamos con los verdaderos protagonistas de la película (aunque faltaron las tetas de Leonor Waitling) para que sean ellos los que te platiquen de esta estupenda película en la que tuvieron el privilegio de participar:


Ya lo saben, si quieren asegurarse de ver una excelente película no busquen en la portada a JC Van Damme o a Chuck Norris o a Jack Black; mejor lean primero las letritas pequeñas donde aparecen los nombres del director y del guionista. Por poner un ejemplo, si el nombre que lees es de el de "Michael Gondry", reparte codazos y mordidas a quien tengas que darle codazos y mordidas para quedarte con la película, sin importar que en la caja de la película aparezca el gordo payaso de Jack Black.

La próxima semana les diremos por qué.


Sinopsis de las películas tomadas de su página oficial (que francamente podría y amerita ser mucho mejor).