viernes, 3 de julio de 2015

En Costa Rica me vieron la cara


Hace exactamente una semana relaté que la editora de un periódico venezolano quería por fuerza una fotografía mía para ilustrar un artículo. Lo mismo ocurrió con otros periódicos de centro y Sudamérica. Pero fue hasta hace unos segundos que descubrí para que la querían.

  

jueves, 2 de julio de 2015

Muertos en vida


Hoy nos despertamos con la terrible noticia, o mejor dicho, nuestros papás se despertaron con la fúnebre nota que el hombre quien los informó por décadas cuando eran jóvenes, ha muerto. Hay duelo nacional en los medios de comunicación, y resulta que en todas las estaciones de radio y televisión, quienes dan las noticias, dicen que Jacobo Zabludovsky fue su maestro. Lo cual resulta aterrador si vemos la mejor entrevista que se ha hecho jamás en la historia de la televisión.




¿Quién será la próxima ex luminaria de El Canal de las Estrellas en caer? ¿Acaso finalmente será Chabelo? Lo dudo, primero habría que mirar hacia otros “famosos”, auténticos muertos vivientes. El primero que me viene a la mente fue el hombre que hizo humedecer la ropa interior de nuestras mamás. El “rockero de México”.

César Costa al igual que el difunto Jacobo, representan la vieja escuela de Televisa. Personajes que durante décadas fueron celebridades a la fuerza porque no había otro canal que ver. Gracias al Internet, estos muertos vivientes han quedado al desnudo. El público ahora es libre de ver y seguir a un universo de artistas con verdadero talento. 

Aquí la prueba:



Ojo al dato: el pionero del rock en México hace la aclaración en sus cuentas de que es la OFICIAL, no vayan las multitudes a cometer el error de confundirlo con un don nadie que tiene casi los mismos seguidores que él.

Si siguen pensando que el hombre del eterno suéter no está muerto, aquí otra prueba:


Ante esta catástrofe, en Pildorita Estudio se nos ocurrió revivir la carrera del ídolo de nuestras mamás. ¿Cómo? Lanzando probablemente el mejor show de la historia.


jueves, 25 de junio de 2015

En Venezuela quieren verme la cara


No quiero sonar odioso pero si existiera el Récord de Guinness al escritor no famoso con más publicaciones en periódicos de Hispanoamérica, sin duda, me llevaría el premio gordo.

Mails como este me llegan de vez en cuando.





Como soy un escritor de tercera división, nunca compartiré plana con el ganador del premio Nobel Mario Vargas Llosa, sino con su hijo. Así que cedo a la petición de la editora.



Por mi cabeza pasa responderle que no puedo mandarle una foto porque tuve un accidente automovilístico que me desfiguró el rostro, y ahora voy por la vida con una bolsa de papel estraza en la cabeza para que la gente no vomite al verme.


¿Acaso los venezolanos son personas tan retorcidas que para animarse a leer tienen primero que ver los esperpénticos rostros de los escritores?


martes, 23 de junio de 2015

El puente



De pocos días a la fecha Fiera padece un insomnio de lo más extravagante. Antes de dormir ponemos una serie de televisión, entonces ella cae fundida a los diez minutos, luego yo caigo fulminado (pero feliz) terminado el capítulo, y entonces ella, como si tuviera una alarma (o fingiera dormir), se despierta y baja a la sala donde se queda despierta hasta altas horas de la madrugada.

¿Cómo sé que ha estado despierta hasta altas horas de la mañana? A eso de las 6 am, cuando bajo por el primer café del día, encuentro la mesita de la sala inundada de una cantidad grosera de colillas de cigarro.

Tengo tres teorías al respecto, ninguna es alentadora:

1)    Fiera sostiene platicas calientes con algún amante.
2)    Fiera sopesa la idea de abandonarme (o para ser exactos, echarme de su casa).
3)    Fiera tiene menopausia temprana.

Pero me he desviado. Lo que en realidad quiero compartir el día de hoy es lo que se está perdiendo Fiera, quien espero llegue a leer este post. O mejor dicho, no éste post. Sino ÉSTE.


El único remake de Bron/Broen que funcionaría sería uno que ocurriera entre la frontera más chispeante del mundo: Campeche/Mérida.

lunes, 22 de junio de 2015

Bolton Gym




Como pudimos constatar hace apenas una semana con ojos bien abiertos y mandíbula trabada, los Bolton lucen invencibles. Tanto, que han decido abandonar Invernalia para mudarse a Infernalia, alias, Mérida. 


viernes, 19 de junio de 2015

La maestra del año


Aunque vamos a la mitad del 2015, ya tenemos ganador. Y de calle, si no lo creen, miren nada más esta perla de la educación mexicana.
  
  
Admitámoslo, era cuestión de tiempo. México sigue demostrando que es el Springfield de carne y hueso.


Acéptenlo, está muerto



Jon Snow murió y la gente se volvió loca. Estamos tan habituados (y condicionados) a que las historias deben tener finales felices que no soportamos la idea de la muerte. Sin ir más lejos, no concebimos posible que en nuestra propia vida todo salga mal, porque cuando todo sale mal, tenemos la falsa esperanza de que, mágicamente, los astros se alinearán, y, al despertar al día siguiente, todo estará resuelto, un nuevo comienzo se expandirá en el horizonte.

Por el bien de la televisión (y la educación), espero que George R. R. Martin le sea fiel a su bandera y no sean ciertas todas esas teorías y conjeturas que los fanáticos han vaciado en Internet donde auguran una resurrección de Jon Snow. Si esto llega a ocurrir, será el principio del fin. El desmoronamiento de algo mágico, pues, lo maravilloso de Juego de Tronos es la realidad apabullante de su argumento. Todos los personajes heroicos o que albergan bondad en sus corazones, invariablemente caen despanzurrados; pero no sólo ellos, también los malvados hasta las entrañas. En pocas palabras, estamos ante una historia que es el espejo de la historia de la humanidad, narrada con una velocidad abrumadora. Muchos no lo han notado, pero Martin esta reescribiendo las Sagradas Escrituras, La Iliada y la Odisea, El Quijote.

La lección que está dejando Juego de Tronos a la posteridad es que la supervivencia muchas veces va directamente relacionada con las decisiones que tomamos. Cuando nuestra razón se inclina por la bondad el desenlace es trágico, y cuando se rige bajo el egoísmo, el odio o la venganza, también. Para sobrevivir hay que tomar desiciones políticas, frías y calculadas. 

Jon Snow de a poco, se fue convirtiendo en el prototipo de héroe. Valiente, de buenos sentimientos, guapo. Todo iba sobre ruedas, incluso cuando tuvo que usar mano dura no dudó en decapitar a la persona que intentó sabotear su nombramiento como líder absoluto, por muchas lágrimas y patéticos gimoteos que éste exclamara pidiendo perdón. Entonces cometió el mismo error que su “papá” y su “hermano”. Tomó una decisión basada en un imposible. Le salvó la vida a sus enemigos, a los hombres que habían matado a los padres, madres, hermanos e hijos del ejército que lideraba. Quiso creer el absurdo que sus hombres tendrían la misma tolerancia que él guarda en su cabeza y corazón. El resultado era más que obvio.


Y todos se indignaron. Patalearon. Luego se calmaron y empezaron a fraguar teorías y conjeturas de resurrección. Acéptenlo, Jon Snow está muerto, y por el bien de la historia, lo mejor es que no se levante en la sexta temporada y empiece a caminar sobre el agua y a convertir el agua en vino. 
   

miércoles, 17 de junio de 2015

El empresario del año



¡¿Todavía no has visto Jurassic World?! Felicidades, eres afortunado.

Al aparecer en pantalla los créditos finales de la película, lo que más sorprende (además de haber desembolsado dinero por verla) es que fue escrita no por una, ni por dos, ni por tres, sino por cuatro personas. Si desconectas tu cerebro y te repites a ti mismo varias veces que has entrado a ver una película de dinosaurios, la trama comienza bien: un millonario ha reabierto el parque temático de diversiones y los encargados de marketing descubren que los clientes se han habituado tanto a ver los mismos dinosaurios de siempre que el show les resulta tan aburrido como ir a ver elefantes al zoológico; para solucionar este problema de entretenimiento deciden atraer a las grandes marcas comerciales para patrocinar los lanzamientos de nuevos dinosaurios genéticamente modificados. 

-¡Esto es el colmo! -protesta un empleado- primero las marcas tomaron los nombres de todos los estadios deportivos y ahora van a ponerle nombre a los dinosaurios.

De ahí en adelante comienzan las chifladuras. Pareciera que a los cuatro guionistas de la película los hubieran puesto a jugar al ejercicio literario de escribir el libreto por partes, teniendo que continuar con la historia hasta donde el otro escritor dejó la chifladura en cuestión. Y por chifladuras no hay que pensar en los velociraptores amaestrados o el proyecto de implementar a los dinosaurios como armas de guerra.


No, lo más descabellado que detona y convierta a Jurassic World en el churro del 2015 es la siguiente encrucijada que se convierte en el hilo conductor de la película.


A este señor indio (que es uno de los 10 hombres más ricos del mundo, si mal no recuerdo, el número 7), le informan que el nuevo dinosaurio que acaban de crear en los laboratorios es el monstruo más peligroso e inteligente sobre la faz de la Tierra, y, oh sorpresa, se ha escapado de su jaula para dirigirse al parque de diversiones a masacrar a todos los dinosaurios herbívoros y los poco mas de 20 mil visitantes humanos.

Star Lord, un genio, advierte que hay que sacrificar al animal.
 
Entonces el indio debe decidir si matar al dinosaurio que le costó veintitantos millones de dólares, o, dejarlo vivir y arriesgarse a que destruya un parque de miles de millones de dólares.


Si el indio en vez de haber sido un personaje salido de la cabeza de cuatro retrasados mentales hubiera sido un multimillonario de verdad como Carlos Slim o Román Abramóvich, nos hubieran ahorrado a todos los incautos amantes de las películas de verano las 2 horas de inclemente sufrimiento y 65 pesos.