lunes, 7 de julio de 2008

Una fantástica idea u Ojo, no es una pirámide (parte II)



“ALGUNOS DICEN QUE EL TRABAJO DURO NO HA MATADO A NADIE, PERO YO ME DIGO ¿POR QUÉ ARRIESGARSE?”


- Ronald Reagan


El celular suena y me despierta de un sueño en el que una ex novia intentaba cortarme la cabeza con un serrucho. “Bueno”, digo. Finjo la voz con el tono de un hombre que lleva toda la mañana trabajando. “Hola, Rodrigo”, me saluda una voz que no conozco. “¿Te he despertado?”, pregunta el extraño. “No”, miento. “Estoy en una junta de trabajo”, vuelvo a mentir. “Oh, disculpa”, se disculpa avergonzado el extraño. “Mil disculpas”, se vuelve a disculpar. “¿Quién habla?”, pregunto. “El hermano de tu tocayo”, revela su identidad el extraño. Silencio. Tengo muchos tocayos, pienso, mi nombre es un nombre más común y más corriente de lo que un día pudo pensar mi mamá luego de leer el Mio Cid. “Ah, ya”, digo. No estoy dispuesto a desperdiciar más que las palabras justas y necesarias en tan groseras horas de la mañana, así que, cuando voy a cortar la llamada fingiendo un fallo en mi celular, el extraño me ofrece participar en un negocio muy lucrativo. Ahora recuerdo a mi tocayo: un perfecto extraño que se presentó (igual por celular) diciendo ser el hermano mayor de un ex alumno que imperiosamente necesitaba verme en el café Vips para ofrecerme participar en un negocio muy lucrativo.

“¿En qué te puedo servir?”, digo. El hermano de mi tocayo me habla de una fantástica idea para un fantástico negocio el cual nos va a enriquecer a ambos. Lo dejo de escuchar unos segundos y pienso que si yo tuviera una fantástica idea para un fantástico negocio jamás la compartiría con nadie, menos con un extraño. “¿De qué es el negocio?”, pregunto. Durante cinco interminables minutos (los cuales aprovecho para lavarme la cara y los dientes) el hermano de mi tocayo me habla de todos los beneficios y ganancias jugosas que obtendré del negocio. “¿De qué es el negocio?”, pregunto de nuevo, porque el hermano de mi tocayo aun no me dice de qué se trata el negocio. “Es difícil de explicar por celular”, dice el hermano de mi tocayo y luego me invita a ir al Vips, lugar donde él se encuentra ahora, y que al parecer, al igual que su hermano, es su base de operaciones. “Imposible”, digo. “Todo el día tengo juntas con unos inversionistas japoneses y alemanes que vinieron ex profeso de Suiza a cerrar unos negocios”, miento. “Oh, entiendo”, dice desilusionado el hermano de mi tocayo. Me apiado de él y le digo que nos veamos en la noche, cuarto para las once, en punto, que es la única hora del día que tengo disponible. Le explico con detalle que la cita tiene que ser en el café Las Puertas porque ahí es donde suelo reunirme con mis socios, así que dispone de quince minutos para contarme su fantástica idea de su fantástico negocio.

Cuelgo. Intento volver a dormir. Mi ex novia aparece con un serrucho más grande. Despierto. Tengo miedo de dormir. Paso todo el día en el Facebook indagando y fisgoneando en las vidas privadas de personas que no conozco y me gustaría conocer porque son bonitas y sexys y tienen una vida más interesante que la mía. Cae la tarde y con los ojos enrojecidos decido dormir. Aparecen otras ex novias que me persiguen con navajas y sierras eléctricas para cortarme las uñas de los pies. Despierto y veo que se me ha hecho tarde para la cita con el hermano de mi tocayo. Llego tarde a la cita. También se le ha hecho tarde al hermano de mi tocayo, o eso creo porque no veo a ni un comensal en el café más que en una mesa del rincón ocupada por dos emos que están a punto de cortarse las venas con unos sobrecitos de Canderel, y en otra mesa (junto a la mesa de mis socios) a una mujer de mediana edad que parlotea con otra mujer de mediana edad mientras ríen como un par de cotorros en celo. Tomo asiento en la mesa de mis socios y les comento que me excusaré unos minutos de la reunión apenas llegue un hombre que quiere ofrecerme la idea de un negocio que me hará millonario. Mis socios preguntan de qué es el negocio. Les confieso que no tengo la menor idea. Eduardo ni se inmuta, se limita a decir que tenga cuidado, que tengo un imán con la gente chiflada. Es verdad, pienso. Recuerdo al ejército de Michael Jackson que un día intentó cegar mi vida. Palidezco, incluso más que Michael Jackson. Las probabilidades de que la identidad del hermano de mi tocayo sea la de uno de los dos emos que están en la mesa del rincón se disparan por los cielos. Decido no asistir a su encuentro, al fin y al cabo él tampoco conoce mi identidad. “Rodrigo”, dice una voz a mis espaldas. Me vuelvo. Es un ex alumno de la universidad. Lo saludo. Mi ex alumno me saluda efusivamente y me da un fuerte abrazo. Yo también lo abrazo, no tan fuerte ni tan efusivamente. Mi ex alumno me presenta a su acompañante. “Mi hermano”, dice mi ex alumno. El hermano de mi ex alumno es un sujeto de mi edad, o sea, al borde de la mediana edad, que a diferencia mía es un hombre de piel lozana perfectamente acicalado, engominado y con la camisa a cuadro fajada escrupulosamente dentro de los pantalones de vestir. Traducción: el mismo sujeto que me recreé en mente luego de escucharlo al otro lado del celular, con voz de alguien que sabe y se siente un ganador. “Mucho gusto”, me dice el hermano de mi ex alumno (que también es el hermano de mi tocayo) estrechando mi mano, y luego, para mi sorpresa, me da un efusivo abrazo, más efusivo y más fuerte que el de su hermano, que tenía motivos para abrazarme efusiva y fuertemente ya que le perdoné el pellejo en la universidad al no reprobarlo cuando merecía ser reprobado debido a su exceso de asistencia a clase. “Muchísimo gusto”, dice el hermano de mi ex alumno sin liberar aun mi cuerpo de su efusivo y fuerte abrazo. “Un honor conocerte en persona”, dice, mientras por mi mente atraviesa la terrorífica idea de que el hermano de mi ex alumno no tiene intenciones (al menos por los próximo segundos) de liberarme de entre sus brazos. “Vamos a aquella mesa”, le digo al oído al hermano de mi ex alumno y finalmente me libera de sus brazos, y luego pienso que los abrazos entre dos desconocidos deberían estar penados por la ley, mínimo con veinte salarios mínimos.

Elijo la mesa que está a un costado de mis socios. El hermano de mi ex alumno se sienta y como si la silla tuviese un dispositivo especial para que su ocupante hable sin respirar, se arranca con un monólogo de diez minutos donde me habla de una fórmula de hacer mucho dinero sin mover un dedo y sin salir de casa. “Este método ha revolucionado la industria para siempre”, dice. Luego, durante los siguientes quince minutos empieza a halagarme y a decir cosas como que sabe que yo conozco a todo Campeche y que todos son mis amigos, y yo en mi mente lo contradigo porque en Campeche no todos son mis amigos, incluso no pocos son los que me quieren golpear en el rostro gracias a las cosas que escribo, que al parecer los incomodan mucho, muy a pesar de que nunca me lean. Y mientras el merolico hermano de mi ex alumno no cierra el pico me pierdo en mis pensamientos, que me transportan a lugares excitantes como las fiestas a donde nunca me invitan las personas guapas y sexys del Facebook que no dejan de sonreír en cada una de las fotos donde salen retratadas, y mientras me imagino siendo uno de esos hermosos especimenes divertidos, es decir, sacando la lengua y haciendo la señal del diablo con ambas manos en una clara muestra de que soy reventadísimo, el hermano de mi ex alumno me pregunta si tengo alguna duda del negocio, y yo le digo que sí, y él se sorprende de la franqueza de mi respuesta y me pregunta que cuál es mi duda de su fantástica idea para tan fantástico negocio, y le confieso que no tengo la menor idea de qué me esta hablando, así que le pido, por favor, si es tan amable de poner las cartas sobre la mesa, y el hermano de mi ex alumno sonríe con su risa de importante empresario, mete la mano en el bolsillos y saca una bolsita plateada como las bolsitas plateadas de shampoo que regalan de muestra en las revistas de cotilleo y la coloca sobre la mesa, y me mira y me dice: “Esto nos va a hacer ricos”.


CONTINUARÁ…

14 comentarios:

mapirosa_idilica dijo...

Yo no soy ni remotamente reventadísima, pero puedo fingir super bien, si no te estás divirtiendo, al menos que parezca...

Estela dijo...

HOLA SALUDOS, DEJAME DECIRTE QUE ME ENCANTO ESTA PAGINA YO VIVI MUCHOS AÑOS EN CAMPECHE Y ME TRAJO MUCHOS RECUERDOS LAS FOTOS Y TODO LO QUE ESCRIBES ESTRAÑO A MI CAMPECHITO Y ESPER0 VER MAS FOTOS...NOSOTROS VIVIAMOS EN LA COLONIA SAN ROMAN POR EL SEGURO SOCIAL Y TENIAMOS UNA PAPELERIA QUE SE LLAMABA ESTELARIS. SALUDOS

Gabriela dijo...

tu columna en verdada me gusta y la disfruto mucho.

que tengas un buen dia.

wilberth herrera dijo...

estelaris? ahí compré un sacapuntas. Lo recuerdo. ¿Eres la sabrosona que me atendió? Un saludo

Sí,sísísí. Chido el relato, sólo espero impaciente la parte de " no vayas a escribir algo", jeje

Anónimo dijo...

Soy el tocayo del hermano de tu tocayo, y mi tocayo está preocupayo por lo que vas a escribir próximamente. Nunca pensó en el peligro que correría al invitarte a tan exitoso negocio.
De hecho está algo molesto, pues maldices a la ascendencia y futura descendencia del hermano de mi tocayo.
Lo MÍNIMO que podrías hacer para enmendar tal ofensa sería comprarle unos sobrecitos de Agel..

Atte.
El tocayo del hermano de tu tocayo.

Anónimo dijo...

Hola!

Soy tocayo, del tocayo del hermano de tu tocayo... Cuyo hermano es tocayo tuyo por cierto...

Duro con ellos... Elos hacen lo que mejor saben que es vender... Tu haces lo que mejor sabes que es escribir...

Atte:
El tocayo del tocayo del hermano de tu tocayo...

Anónimo dijo...

Respuesta del tocayo no. 1

Por que eres mi tocayo,
solo por eso no te callo..
más sentido no hallo
en atacar a este vasallo,
que su negocio consiste,
en conseguir lacayos,
que más que vender geles,
venden ilusiones desde mayo..

Yo voy soñando caminos de la tarde,
las colinas doradas, los verdes pinos, las polvorientas encinas...
¿A dónde el camino irá?
Yo voy cantando viajero, a lo largo del sendero... la tarde cayendo está..

Anónimo dijo...

Respuesta al tocayo no 1...

...y el camino que serpea
y débilmente blanquea,
se enturbia y desaparece...

...Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada...

Anónimo dijo...

Respuesta a mi tocayo:

Vos tenés pinta de poeta..
A vos tendrían que ponerte una pildorita de la felicidad.. pero en el orto...

¿Cuántos años tenés vos?

Anónimo dijo...

Ya... Deberían de dejar de meterse con el hermano del tocayo del tocayo del hermano del tocayo de mi tocayo...

Según sus propias palabras el no se mete con nadie... Solo con las mujheres casadasa siempre y cuando esten bien buenas...

Si consumes Agel tendras a las mujeres casadas a tus pies...

p dijo...

¡Me carga el payaso! ¿Agel? ¿Será posible que la gente siga cayendo en ese fraude de pirámide (perdón, "mercadeo multinivel" en esta época en la que es tan fácil buscar en Google "agel scam" o algo por el estilo e informarte antes de botar a la basura tu dinero? Puedes hacer dinero, claro, pero solo en la medida en que seas capaz de defraudar a más personas. Hay que ser un auténtico cerote para dejarse engañar con esos productos fraudulentos en vez de invertir en algo legítimo... como mi fantástico JUGO DE NONI, que evita el envejecimiento y la gordura porque tiene casi 8000% más palitroche que las demás frutas, que es el ingrediente activo que evita que la gente envejezca y engorde; lo tienen todas las frutas, por eso es sano comerlas, pero la tienen en cantidades demasiado pequeñas para impedir el envejecimiento y la gordura de forma permanente... no así el JUGO DE NONI, que desde hace años es consumido en Somalia, donde está comprobado que la gente es más delgada que en el resto del mundo, y viviría hasta los 250 años si no les diera Sida tan seguido. Si quieren saber más de mi jugo nada más tienen que golpear tres veces sus talones uno con otro y decir "deseo saber más del increíble JUGO DE NONI", y yo me les voy a aparecer y a explicar. Tal vez también les agarre la entrepierna (si son atractivos).

Eduardo Huchin dijo...

Es hora ya de que cuelgues la tercera parte, que es un auténtico teatro del absurdo (y porque sale Wilt tratando de meter en razón a un par de vendedores).

Ernesto González dijo...

Sabes... ES MUY DESAGRADABLE que dejes a las personas con media historia, tan desagradable como cuando estas viendo un capitulo nuevo de tu serie de television favorita y 2 seg antes de que te digan el secreto de la vida eterna se va la luz o siemplemente se les ocurre a los malditos productores mandarte a un corte comercial y dos segundos despues decirte CONTINUARA!!
asi que se tan amable de no ser cruel hahaha piensa que la proxima vez que estes con una chava buenisima y 5 seg antes de que llegues al orgasmo llega su novio la casa y te quedas con las ganas de acabar y tienes que salir corriendo.
Asi que no seas cruel y escribe pronto.
Saludos

Infomelilla (España) dijo...

Publicado en:

http://www.infomelilla.com/noticias/index.php?accion=1&id=9201